
Ante todo será conveniente que os explique el por qué del título de esta entrada; pues bien, uno de mis postres favoritos es el Tiramisú (si no lo habéis probado aún no conocéis el cielo hecho sabor), y siempre lo he elaborado con la Thermomix, que es la imagen que podéis ver a vuestra izquierda; pero hace unos días me tomé unas mini vacaciones en un pueblo precioso de la Costa Brava, en concreto, en L’Estartit y mira tu por donde, comiendo en un restaurante llamado El Portitxol me encontré que en la carta de postres tenían Tiramisú. Habéis acertado, no lo dudé ni por un momento y me lo pedí, es la imagen de la derecha; la presentación ya me sorprendió pero os diré que el sabor es sencillamente, insuperable. El chef, por supuesto, no me desveló los secretos de la elaboración, por ello, os dejo más abajo la dirección del restaurante por si vais por la zona y mientras tanto, para los que tengáis la Thermomix, aquí os dejo la receta.
Ingredientes:
100 gramos (1 cubilete) de azúcar, 5 yemas de huevo, 500 gramos de queso Mascarpone ó de queso Philadelphia, 1 cucharadita de azúcar vainillada, 24 bizcochos de soletilla ó 2 planchas de bizcocho, 200 gramos de café fuerte, 50 gramos (1/2 cubilete) de licor (ron, amaretto, grappa, etc), un pellizco de sal y 50 gramos de cacao sin azúcar, para adornar.
Preparación:
Verter en el vaso de la Thermomix el vaso de azúcar y glasar durante 20 segundos a velocidad 5-7-9 progresivo. A continuación, poner la mariposa en las cuchillas y añadir las yemas de huevo, el queso, el azúcar vainillada , la sal y programar 30 segundos a velocidad 3 (tiene que quedar como una crema montada). Verter en un cuenco y reservar en el frigorífico.