
La espelta es una especie de trigo primitivo, según parece procedente de regiones de la actual Irán, y cuyo cultivo se documenta en ánforas y numerosos restos arqueológicos. Probablemente ha sido un alimento básico del Hombre ya hace más de 7000 años.
La espelta (Triticum Spelta y Triticum Diccocum) en realidad es una subespecie del trigo muy antigua. Tiene una cáscara difícil de eliminar, pero a cambio la ventaja de un mayor contenido de carbohidratos, proteínas, ciertas vitaminas, minerales y fibra.
Históricamente, ha sido uno de los cereales más usados, y ya en la Edad Media era muy apreciado para hacer el pan de las clases nobles, mientras que el pueblo llano se alimentaba de pan de centeno. Sin embargo, y a pesar de sus virtudes, el inconveniente de tener que ser descascarillado mecánicamente antes de la molienda ha hecho que fuera cayendo en desuso a partir del siglo XIX, con el desarrollo de nuevos trigos.







Las investigaciones sobre productos transgénicos avanzan imparables con un objetivo primordial, mejorar las variedades de aquellos cultivos que más se utilizan en todo el mundo en todos sus aspectos, productividad, prevención contra las enfermedades, resistencia, etc. Son muchos los investigadores de todo el mundo que intentan obtener el mejor producto alimenticio, en este caso, en Australia se va a realizar un ensayo con trigo que ha sido genéticamente modificado para que sea capaz de soportar largos periodos de sequía.