
Parafraseando a la popular canción: Sevilla tiene un olor muy especial. Y es que incluso en pleno mes de noviembre, la gente parece vivir permanentemente en sus calles, poblando las innumerables terrazas de bares y restaurantes, que inundan la via pública con las fragancias emanadas desde sus cocinas.
En cada esquina y en cada momento del día, al viandante le espera un olor diferente, que le seduce a sentarse un rato en aquellas mesas al sol y degustar el responsable de tan suculento aroma. Cuesta resistirse, porque como podréis leer en seguida, la oferta olfativa era de lo más variada y sugerente.
El olor de la mañana
A primera hora de la mañana, Sevilla huele a café, a tostadas y a porras (o churros, según la nomenclatura local). Un trío aromático que le alegra a uno el despertar, y más si todo ello se disfruta en una terraza bañada por el cálido sol hispalense. Es prácticamente imposible salir de casa sin desayunar y no detenerse a morder alguna de esas tostadas con aceite de oliva y jamón, o mojar una porra en el café.
A medida que avanza el día, el desayuno enlaza con el almuerzo, y el olor de la calle abandona el tueste del café por uno mucho más andaluz: la fritanga (dicho sin un ápice de desprecio). El “pescaíto” frito envuelto en su inconfundible cucurucho de papel extiende sus efluvios varias manzanas a la redonda, y puesto que parece haber un pequeño puesto en cada esquina, la ciudad entera se impregna de su olor.

Pero no es ese el único olor con el que uno se cruza paseando por la ciudad, a media mañana, uno también se encuentra con revueltos de ajetes, jamón recién cortado y otras delicias provocadoras.
El olor de la tarde
Cuando el sol pierde fuerza y la fresca tarde otoñal hace acto de presencia, otro olor se adueña de la calles y plazas, el de las castañas haciéndose sobre las brasas. Un olor maravilloso que todos asociamos a la llegada del frío y del invierno.
Durante la cena, los manjares cocinados en los pequeños locales y servidos en las terrazas a pesar del incipiente frescor vuelven a inundar las aceras con sus variados aromas y, de postre, uno se ve sorprendido con frecuencia por frondosos jazmines que destapan su fragancia y le acompañan a uno hasta el hotel para descansar a la espera de un nuevo día lleno de maravillosos olores.
Imágenes | Watzpatzkowski y Presleyjesus en Flickr
En Directo al Paladar | El ascensor de los mil aromas
Comentarios
La verdad es que si, tiene una comida propia, picante pero no mucho, con mucho aceite, única en españa. Y desprende un olor muy característico. Para mi gusto tiene demasiado aceite.
¿Picante?, en Sevilla la gran mayoria de la gastronomia es salada a mas no poder, las tapas mas tipicas sevillanas son los chochitos o altramuces http://www.saludenvidiable.com/wp-content/uploads/2011/01/Altramuces.jpg , la mojama, las avellanas o almendras fritas con un puñado de sal, rodaja de pan con: jamón, queso, caña de lomo, morcilla etc etc, siempre acompañado de cerveza autóctona. Ya si nos vamos a comidas mas fuertes, el serranito(bocadillo de filetes de pollo o lomo, jamon, pimiento frito, tortilla francesa) el caballito (jamon a la plancha en rodaja de pan) los pajaritos, el pescaito frito, las pavias, aceitunas aliñadas etc... "Picante" serian los caracoles, el menudo o el rabo de toro, el salmorejo y algún que otro plato mas, pero no creo que se pueda considerar la comida sevillana como picante ni mucho menos
-- editado por última vez a las 11:43
interesante
Estoy con Ivelias en que más que picante, es intensa, con un poco más de sal que en otro sitios (que a mi me encanta).
interesante
Pajaritos fritos en el bar de Ruperto, camarones en el Salvador, Chicharrones en el mercado de la calle Feria, un papelón de embutidos en el Melli de la Pañoleta, botellines en la plaza de San Juan de Palma...
Jarlll... Por qué haceis estas entradas cuando una vive fuera???
Por cierto, se te ha olvidado el olor a Adobo en la calle Sierpes
+1
Esa carne mecha' en taquitos en la pañoleta, esa cerveza en el tremendo o en bar julian en la salle, los caracoles en el casa diego o bar moreno, unos mostitos en el melli de villanueva del ariscal, una buena carne a la brasa cerca de italica, ¡y a la choza de la manuela para los que no tengan ni idea!
El olor de las castañas.......... ummmmmmmmmmmmmmmm Mi hija las ha descubierto este año, y quiere probarlas en todos los puestos, por si saben diferentes, jajajaja.
Y si, Sevilla es única.
Besos
Es que las castañas en casa no saben ni parecido a cuando las comes por la calle de un puestecito... será el frio, el cucurucho o la magia del momento, pero no es lo mismo.
¡Qué bien has descrito mi amada Sevilla! Ahora que estoy lejos de mi tierra, esos olores se les echa mucho de menos, y las castañas, ¡por dios!, una delicia invernal.
A mi me pasaba, cuando estaba lejos de casa, que el olor a conejo y pollo sofriéndose me transportaba directo a la casa de mi abuela, una cálida mañana de verano, secándome después de bañarme en la balsa, mientras ella preparaba la paella.
Olor especial el de las mañanas en el mercado (al menos las de los sábados) el aliño de los chicharrones que se fríen en las sartenes inunda cada rincón. Es un alimento calórico y grasiento, pero disfrutar de su perfume es una delicia.
Adaegina tiene razón, cuando estás lejos de tu tierra la echas mucho de menos. Y ya que comentáis lo de las castañas, sabías porqué sale el humo tan blanco de las chimeneas de asarlas?? un dia por curiosidad le pregunté a un señor que las vendían. Le echan sal a las brasas y no tiene otra función que llamar la atención de los clientes!! y yo que hasta entonces pensaban que la sal era para mejorar el sabor de las castañas tostadas... se me quedó la cara con una sonrisa de sorpresa. Hay que ver como se las ingenian, eh?
Anda! que curiosidad más interesante! La desconocía por completo, muchas gracias por la aportación.
No quiero polemizar, pero en muchos puntos de Andalucia tambien se huele a tostadas, café, churros y castañas, en málaga por lo menos, y me apuesto que en muchos sitios de España.
Hombre, claro! Y Valencia también tiene sus olores particulares, pero me llamó la atención que siempre olía a comida rica, me gustó y he decidido compartirlo... además, que Sevilla tenga un olor especial no quiere decir que el resto de ciudades no lo tengan.
Pues el titulo del post parece decirlo, si te vas a Cádiz pues tambien es especial, y como vayas al norte es es ya espectacular de como huele, creo que en todos los rincones de España huelen especial, especial a lo tipico de su región que eso hace que nuestra gastronomia sea tan variada.
interesante
Insisto en que no he dicho que "sólo Sevilla tenga un olor especial", sino que me llamó la atención y aproveché la popular canción para hacer un título atractivo, lo cual no quita que en otros sitios haya olores especiales, pero ni he viajado a todos ellos ni, por los motivos que fueren, me impulsaron a escribir sobre ello.
-- editado por última vez a las 19:05
interesante
Por Dios... que leyendo el post, ha habido un momento que ya estaba yo allí... disfrutando de esos deliciosos aromas en primera persona, que maravilla!!!.Gracias por la descripción Minue.
interesante
Adobito de Blanco Cerrillo... es entrar en la Calle Tetuán y empiezas a salivar cual burgajo!
¡Yo creo que tienen puesta la salida del extractor a 20 metros del local mirando a calle Tetuán! Yo he llegado a alejarme de la entrada a la calle, por que es que entra ganas de pegar bocados al aire!
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