Avatar

caramelo

* experto para 3 usuarios
Diseñadora multitarea: Manitas doméstica, ilustradora, traductora aficionada, cocinillas… Y mucho más :D ¡Que aproveche!

En The Fat Duck de Heston Blumenthal, el desenlace final

Yo entiendo la postura de Santamaria, pues es verdad que a veces la cocina se pone de un punto tan soberbio, estúpido y artificial que es fácil cogerle manía a ciertos inventos. También coincido con que es idiota tener que pagar una fortuna y esperar varios meses para sentarse a comer a una mesa… Con un bocadillo de chorizo en el bolso para calmar el apetito. Pues no sólo de "aire de …" vive el hombre o la mujer. Y para remate creo que Santamaria simplemente contesta en su comedida carta a las declaraciones del propio dueño del restaurante acusándole de alarmismo. Seguramente los dos tienen su parte de razón. El comportamiento del restaurante en todo momento ha sido impecable por su parte, y además han tenido razón y honestidad en sus planteamientos. Me encanta que haya un lado experimental y fantástico en la cocina, aunque creo que hay algo raro detrás de todo ello, que se está haciendo un dinero desmesurado con ello, y en algunos casos no puedo evitar recordar el famoso cuento del traje del rey que todos le veían lucir y aplaudían a su paso. Santamaria no reniega del uso que otros hagan de los ingredientes artificiales; de todas formas cocinar del modo que sea implica transformar los alimentos, pero sí es una voz que quiere abrir un debate acerca de lo que está pasando en el mundo de los fogones. Y no quiero defenderle como si esto fuese un deporte y hubiese bandos, que no los hay. Me gustaría saber qué opina Falsarius chef de todo esto.

Página 1 de 5 páginas

Volver al perfil de caramelo »