
Debo decir que siempre he sido reacio a tener cuchillos cerámicos para la cocina, pero hace un mes me regalaron un juego, y claro está, hay que aprender a usarlos ya que son muy diferentes a los cuchillos de acero de toda la vida.
La principal diferencia que encuentras al principio es el peso. Si cortar entre diferentes cuchillos de acero requiere una adaptación, por pequeña que sea, al cortar la primera vez con estos cuchillos, que ademas suelen tener mangos “ergonómicos”, nada ergonómicos, todo sea dicho de paso, requieren más adaptación.
La segunda diferencia que encuentras es que tienes la sensación de que estos cuchillos no van a cortar. Pues no, cortan y mucho. De hecho así lo atestigua un corte que me hice el segundo día que los usé. Hay que tener mucho cuidado.
También suelen vender estos cuchillos como unos cuchillos para toda la vida. Y digo yo que serán para toda la vida si no los usas. Todo en esta vida envejece con el uso. Y estos cuchillos no son menos. Eso sí, podemos hacer que la necesidad de afilarlos sea menor con unos sencillos consejos.
Sinceramente, el peso y estabilidad que me ofrece un cuchillo de acero no he visto que los de cerámica me lo pueda ofrecer. Pero si que es interesante tener cuchillos de diferentes tipos a fin de poder hacer diferentes preparaciones.
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