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Receta de torrijas de vainilla, un capricho aromático que te sorprenderá muy gratamente

Receta de torrijas de vainilla, un capricho aromático que te sorprenderá muy gratamente
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Mira que nos gustan las torrijas y casi siempre solemos hacerlas bañando el pan en leche y cubriéndolas con azúcar o con un almíbar de miel. Esta vez en lugar de aromatizar la leche del baño con azúcar y canela como manda la tradición, he querido hacer esta receta de Torrijas de vainilla, un capricho aromático, que te sorprenderá muy gratamente.

Con media barra de pan que nos sobró de ayer, las hemos preparado esta mañana temprano siguiendo nuestros consejos para hacer unas torrijas perfectas y le hemos dado una buena sorpresa a la familia que se ha encontrado con un desayuno muy especial en un día de vacaciones. A lo mejor también vosotros os animáis a prepararlas para los vuestros.

Ingredientes

Para 4 personas
  • Pan para torrijas o pan del día anterior 200 g
  • Vainilla 1 vaina
  • Leche 250 ml
  • Azúcar 4 cucharadas
  • Huevo 1
  • Cáscara de limón unos pelillos
  • Cáscara de naranja unos pelillos

Cómo hacer torrijas de vainilla

Dificultad: Media
  • Tiempo total 20 m
  • Elaboración 10 m
  • Cocción 10 m
  • Reposo 30 h

Para aromatizar la leche, sacamos el interior de una vaina de vainilla y lo ponemos a cocer a fuego lento con tres cucharadas de azúcar, unos pelillos de cáscara de naranja y otros de limón. Una vez rompe el hervor, apagamos el fuego y dejamos infusionar durante 30 minutos para que de paso se enfríe la leche. Si no tenéis vainas, podéis usar esencia de vainilla en polvo o en líquido que encontraréis sin dificultad.

Cortamos las rebanadas de pan un poco en diagonal para que sean más alargadas y las cubrimos con la leche colada para evitar que nos caiga ninguna impureza. Dejamos durante unos 30 minutos para que las torrijas absorban toda la leche. Si fuera necesario podemos añadir más.

Batimos un huevo, pasamos las torrijas por él y las freímos en aceite caliente pero no demasiado, hasta que se vayan dorando. En el proceso las torrijas aumentan de tamaño. Usamos aceite de girasol para que no tape el sabor de la vainilla. Escurrimos en papel absorbente y espolvoreamos con azúcar, (hoy sin canela) para que los aromas de la vainilla nos inunden al primer bocado. Será una sensación inolvidable, os lo aseguro.

torrijas de vainilla paso a paso

Con qué acompañar las torrijas de vainilla

Aunque yo las prefiero recién hechas, templadas para que la miga se haya convertido en una crema, estas torrijas de vainilla se pueden tomar en frío, o si os gustan, sumergidas en un baño de leche. De una u otra forma son una receta de Semana Santa idónea para desayunos y meriendas. ¿Quién quiere una?

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