Un vivero de mariscos por dentro

Ahora que se acercan las fechas navideñas, el marisco se vuelve a meter en la cesta de la compra. Me acerqué a un vivero de mariscos para ver de donde viene lo que vamos a comer. En este vivero no criaban marisco, solo servian de intermediarios, de modo que traen de fuera toda la mercancía, algo bastante habitual, por cierto. En este caso, el marisco viene de Escocia (nécoras, langostas, bogavante o centollo), en camiones tipo trailers dentro de unas piscinas y tarda unos 4 dias en llegar (le van cambiando el agua para que se oxigenen). Cuando llega meten el marisco en las piscinas del vivero.

El vivero está al lado mismo del mar, asique el agua con el que llenan las piscinas es del mar. Lo depuran en este agua unas 48 horas y ya lo pueden vender. Durante todo este tiempo no les dan de comer, salvo que una de ellas se muera y sirva de aperitivo para las demás (por eso por ejemplo a las langostas los bogavantes les atan las pinzas para que no se maten entre ellos). Largo y hambriento viaje hasta la cazuela...

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