Rafel “Lo Cristalero”, Restaurante Asador

Hace unos días fuimos a un restaurante que nos recomendaron en Vinaròs (Castellón), Rafel “Lo Cristalero”, situado en la calle Cervantes, 2 de esta localidad costera. Nos dijeron que ofrecían cocina Mediterránea y cocina de Autor de la mano del chef Andrea Della Rocca, así que acudimos y lo que sigue es de lo que disfrutamos.

En primer lugar, el ambiente del local, con capacidad para unos 50 comensales, es muy acogedor, decorado con mucho mimo y una iluminación muy correcta, a pesar de la cercanía de las mesas puedes sentirte en intimidad con tu acompañante.

La carta del restaurante muy bien organizada, distribuida por tipos de cocina y con diversas propuestas muy tentadoras. Iniciamos la cena con un Queso de cabra envuelto con jamón crujiente aromatizado al tomillo. Amantes como somos de este queso y también del buen jamón, no nos podía defraudar, sólo encontramos que hubiera sido más favorable que el jamón tuviera un corte más fino.

Una sorprendente presentación para un exquisito plato, Cigalas a la plancha con helado de hierbabuena, la imagen no le hace justicia, pero el plato (hecho a mano) era enorme y os aseguramos que el sabor y la frescura de los ingredientes, así como su combinación, fue excelente. Acompañaba de unos fideos de arroz que se deshacían en la boca, galleta y el helado increíble.

De segundo plato disfrutamos de un Biffe de ciervo al horno con caramelo de vino tinto y puré de manzana. Lo interesante de este plato es combinar todos los sabores en cada bocado. La carne estaba en su punto de cocción y la salsa pronunciaba su sabor con mucho gusto.

Correcta fue la Brocheta gigante de cigala con tofu, textura de espárrago, setas, crujiente de aceitunas negras y aceite de vainilla. La regaliz y el humo natural también acompañaban este plato, que preferiblemente debían aderezar los champiñones, ya que la brasa los dejó un poco secos, pero es algo fácilmente solucionable. Las cigalas exquisitas pero destacamos el tofu, suave, esponjoso y muy gustoso.

Para culminar la cena disfrutamos de un Pastel Gintonic con salsa de albaricoque y romero y galleta de amaretto. Además de refrescante e ideal para una buena digestión, su sabor era muy intenso y agradable, cada bocado plasmaba su nombre y en combinación, ideal.

Ni qué decir tiene que el Coulant de chocolate con salsa de té matcha y coco embriagó nuestro paladar, podéis apreciarlo en la imagen, pero realmente estuvo excelente, rematado con una salsa sorprendentemente rica y bien conjugada.

Acompañamos muy bien la cena con un Balbás Roble, un tinto Ribera del Duero, redondo, suave y fresco, con un postgusto sutil. Cafés y copas nos deleitaron en una agradable sobremesa, todo a un precio de 80 euros.

La nueva recomendación es volver al restaurante, ya que acaban de renovar la carta y visto lo visto, es digna de probar, así que en breve volveremos a Rafel “Lo Cristalero” y ya os contaremos.

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