
Los hermanos Chenone, Fernando y Manu, dirigen Sentío junto a la plaza Plateros, con Fernando Ruiz al frente de la sala
El 13 de marzo de 2026 es una fecha que los hermanos Chenone, Fernando y Manu, difícilmente olvidarán. Ese día comenzó a andar su primer proyecto empresarial en Jerez: Sentío, un «gastro tabanco», como ellos mismos lo presentan, situado en la calle Tornería, a pocos pasos de la plaza Plateros. La propuesta nace con una apuesta decidida por el producto de la provincia de Cádiz, interpretado desde una mirada propia, una filosofía que también trasladan a la bodega. Para cuidar especialmente este apartado han confiado la jefatura de sala al jerezano Fernando Ruiz.
Los Chenone son naturales de San Fernando, aunque Jerez es su casa desde hace ya varios años. Los papeles están bien repartidos entre los dos hermanos: Manu asume la gestión administrativa del negocio, mientras que Fernando dirige los fogones. Su relación con la hostelería comenzó siendo muy joven, colaborando en bares y restaurantes de La Isla. Recién alcanzada la mayoría de edad decidió hacer las maletas y marcharse a Italia. La estancia apenas duró unos meses porque pronto surgió un nuevo destino, Londres, ciudad en la que permaneció durante tres años y medio.
A su regreso a Jerez pasó por las cocinas de distintos establecimientos. En una de esas etapas, uno de sus responsables contó con él para poner en marcha un proyecto empresarial en Miami (Estados Unidos), donde permaneció durante cuatro meses. Para entonces Fernando ya llevaba tiempo dándole vueltas a la posibilidad de iniciar su propio camino. Cuando apareció el local adecuado, trasladó la idea a su hermano Manu y ambos decidieron unir fuerzas para dar vida a Sentío.
Nace Sentío Gastrotabanco
Fernando resume el concepto con claridad: «Somos un gastro tabanco. Queremos que en Sentío tengan protagonismo la comida y los vinos de la provincia de Cádiz. Trabajamos con producto de nuestra tierra, pero siempre intentando darle nuestro toque. Hemos preferido hacer una carta pequeña porque nuestra intención es que cada plato salga de cocina en las mejores condiciones, aunque tenemos bastante movimiento de sugerencias». En nuestra visita, lubina con gazpacho de remolacha y pico de gallo, anchoas del Cantábrico o papas aliñás.
Cuenta satisfecho que la respuesta del público está siendo buena prácticamente con toda la propuesta. Los clientes pueden elegir entre el salón interior o la amplia terraza con la que cuenta el establecimiento. Mientras conversamos con Fernando, los camareros no dejan de entrar y salir con algunos de los platos que más se repiten en las mesas: las croquetas de cecina y leche ahumada, las patatas al payoyo o la ensaladilla con yema de huevo texturizada a la soja y gamba al ajillo. «Ahora que estamos en temporada de almadraba también tendremos diferentes sugerencias con atún. Pero quería que hubiera un plato fijo en la carta y por eso hemos dejado el arroz meloso de manteca colorá al amontillado con atún de almadraba», explica.
Tan importante como la cocina era para Fernando contar en la sala con alguien experimentado y, sobre todo, con amplios conocimientos del mundo del vino. La persona elegida fue su tocayo Fernando Ruiz, al que conocía desde hacía tiempo. El jerezano comenzó a formarse profesionalmente en 2009 cuando realizó un curso de sala y restaurante en la Escuela de Hostelería de Jerez. Allí terminó incorporándose tanto al restaurante como al servicio de catering. Posteriormente obtuvo el título de sumiller en la Escuela de Sumilleres de Cádiz. Su trayectoria continuó en el desaparecido Reino de León, en la etapa en la que los hijos del dueño transformaron el establecimiento en gastro bar, y más tarde trabajó con los Hermanos Grimaldi antes de incorporarse a La Carboná.
Pasión por los vinos
Ruiz siente auténtica pasión por los vinos y basta observarlo unos minutos trabajando para comprobarlo. A Sentío ha llevado incluso algunas botellas antiguas de su colección particular que ahora comparte con los clientes. Mientras hablamos, abre en la terraza un viejo amontillado de NPU y lo sirve ayudándose de un colador. Al mismo tiempo explica a quien lo ha pedido, con todo lujo de detalles, la historia que se esconde detrás de ese vino.
Quizás ahí esté una de las mejores formas de descubrir el establecimiento: ponerse en manos de Fernando Ruiz, escuchar sus recomendaciones y disfrutar de los maridajes que propone para acompañar los platos de Sentío. Cocina, vinos y producto con acento gaditano dan forma a este gastro tabanco que se incorpora a la oferta hostelera del centro de Jerez el año en que la ciudad ejerce como Capital Española de la Gastronomía.
En DAP | Gastroguía de Jerez de la Frontera: dónde comer en la capital de las bodegas y tabancos
En DAP | Por dónde empezar a beber vinos de Jerez, según los que más saben de Jerez
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios