El president de la Generalitat valenciana y la periodista Maribel Vilaplana extendieron la sobremesa hasta las 18:45, según el propietario del restaurante
Alfredo Romero, propietario del restaurante valenciano El Ventorro, era una de las figuras clave más esperadas dentro del juicio que indaga la pasada riada del 29 de octubre de 2024, donde la dana dejó 229 muertos, la mayor parte de ellos en la provincia de Valencia.
El testimonio de Romero se convertía así en una pieza clave para aportar luz sobre la conducta de Carlos Mazón, presidente de la Generalitat Valenciana, el citado 29 de octubre cuando comía con la periodista Maribel Vilaplana en este céntrico restaurante de la capital del Turia.
Con los documentos aportados por Romero a la causa, que incluye imágenes de los espacios del restaurante, aparece también el importe de la comida que Mazón y Vilaplana tomaron ese día: 165 euros, en un exiguo ticket que atestigua, entre otras cosas, que la factura fue pagada por el PP valenciano.
En este sentido, la investigación llevó a Alfredo Romero a declarar como testigo de la investigación judicial, aportando en el juzgado que los comensales pidieron un menú cerrado, una botella de vino y varias botellas de agua, además de explicar que la reserva del restaurante fue ejecutada "uno o dos días antes" por vía telefónica desde la Generalitat valenciana.
Del mismo modo, las declaraciones de Romero convalidan sus declaraciones respecto a que no hubo gintonics y que el menú, si bien no está detallado en la factura, consistió en un plato de tomate con ventresca, setas de temporada, café y tarta.
Romero también facilitó a la magistrada imágenes del espacio, un reservado para cinco comensales, que fue donde Mazón y Vilaplana comieron durante casi cuatro horas, desde las 15:00 hasta las 18:45. De tal modo, Romero además explicó en sede judicial que la comida terminó sobre las 17:00 de la tarde, pero que la sobremesa se extendió hasta las 18:45 horas citadas, abandonando Mazón y Vilaplana el local "no más tarde" de las 19:00 horas, como recoge Cadena Ser.
En este caso, la intención de la magistrada de solicitar la factura al restaurador estaría enfocada a la necesidad de conocer "la necesidad del ágape", así como comprobar si Maribel Vilaplana pudo escuchar algunas de las conversaciones del president Carlos Mazón durante la comida, ya que mantuvo varias llamadas telefónicas –hasta ocho distintas– entre las 17:37 y las 18:30 horas.
Imágenes | Imágenes cedidas por el restaurante El Ventorro a la sede judicial
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