El uso multipropósito de herramientas se creía exclusivo de los humanos, pero su estudio en una vaca común abre todo tipo de interrogantes
Ni primates ni pulpos. El segundo ejemplo de utilización de herramientas en modo multiuso en el mundo animal que han logrado estudiar los científicos, tras los chimpancés de la cuenca del Congo, tiene como protagonista a una vaca austriaca de nombre Veronika.
Así lo aseguran un equipo de investigadores de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, liderados por Alice Auersperg y Antonio José Osuna Mascaró, en un artículo que se acaba de publicar en la revista Current Biology.
“A pesar de más de 10.000 años de domesticación, la investigación sobre la cognición del ganado bovino sigue siendo escasa y limitada a contextos aplicados como la productividad y el bienestar”, explican los autores en el estudio. “El uso de herramientas, aunque rara vez se observa, ofrece una prueba rigurosa de flexibilidad cognitiva. Definido como la manipulación de un objeto externo para lograr un objetivo a través de una interfaz mecánica, el uso de herramientas abarca desde rutinas típicas de la especie hasta actos innovadores y específicos para problemas”.
Este uso inteligente de las herramientas se creía hasta hace pocos años exclusivo de los humanos, pero si hace unos años se confirmaba su presencia en primates, el hecho de se haya podido atestiguar en una vaca común (Bos Taurus) abre todo tipo de interrogantes éticos.
Un hallazgo sorpresivo
Los investigadores empezaron a estudiar a Veronika tras recibir la llamada de un ganadero al que le extrañó que una de sus vacas usara un cepillo para rascarse. Pero lo que encontraron fue más sorprendente de los esperado.
Tras practicar varios ensayos aleatorios en la vaca, descubrieron que el bovino cambiaba del cepillo al extremo del palo cuando se dirigía a las zonas más blandas de la parte inferior del cuerpo. “Este despliegue adaptativo de las características de las herramientas revela un uso multipropósito de herramientas no reportado previamente en mamíferos no primates”, aseguran los investigadores.
El uso multipropósito de herramientas implica una inteligencia superior a lo que se reconoce en otros ejemplos ampliamente documentados en el mundo animal de especies que utilizan piedras o palos, por ejemplo, para abrir huevos o frutos.
Hasta la fecha, el único otro ejemplo sólido de uso de herramientas multiuso que se ha documentado pertenece a los chimpancés de la cuenca del Congo, a los que se ha observado utilizando dos extremos diferentes de una sola herramienta, uno para abrir un agujero en los termiteros y el otro para pescar las termitas.
No sería raro que se siguieran publicando estudios de este tipo en primates, pero a priori una vaca tiene mucho más difícil el uso de herramientas, pues solo puede manejarlas con la boca, como hace Veronika.
“Observaciones anecdóticas en redes sociales sobre el uso de herramientas en Bos indicus, junto con informes científicos, aunque aún anecdóticos, sobre el uso de herramientas en caballos, sugieren que tales comportamientos pueden surgir en ungulados domésticos cuando las condiciones ecológicas y motivacionales son favorables”, explican los investigadores.
Y, si no hay documentados más ejemplos es, como apuntan los investigadores, porque no dejamos a estos animales alcanzar todo su potencial: “El ganado bovino constituye una de las poblaciones de animales domésticos más grandes del mundo; sin embargo, las oportunidades para expresar comportamientos orientados al uso de herramientas probablemente se vean limitadas por los entornos empobrecidos típicos de muchos sistemas ganaderos, que rara vez proporcionan objetos que permitan tales acciones”.
“El caso de Veronika, si bien surge en condiciones inusualmente ricas para una vaca, sugiere que cuando tales posibilidades están disponibles, el ganado puede expresar capacidades subyacentes que de otro modo sería improbable que surgieran”, prosiguen los científicos. “Dado que Bos taurus y Bos indicus [el cebú] divergieron hace más de 500.000 años10, es poco probable que la capacidad para el uso de herramientas en el ganado bovino sea un subproducto de la domesticación únicamente, sino que podría reflejar una propensión más profunda y latente a la resolución de problemas físicos dentro del linaje bovino”.
“A pesar de milenios de domesticación para la productividad, el ganado ha sido casi totalmente excluido de las discusiones sobre la inteligencia animal”, concluyen los investigadores. “Nuestros amplios hallazgos en el ámbito taxonómico del uso flexible de herramientas invitan a la reevaluación de la cognición del ganado”.
Imágenes | Current Biology
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