El alcohol está sumido en una crisis generacional en España y eso está impulsando algo: la “generación agua con gas”

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La hostelería empieza a notar un repunte en esta bebida, muy popular en Europa, pero residual en los bares españoles

Jaime de las Heras

Editor Senior

No hay tregua, cantaba el grupo de rock Barricada allá por el año 1986. Ahora, en 2026, a lo que no se le da tregua es a los descensos acusados del consumo de alcohol en países como España, donde los precios y los cambios de hábitos siguen haciendo mella en las cuentas de los hosteleros, los fabricantes y distribuidores.

Al punto de que, donde antes –no hace tanto, quizá diez años– hubo un gintonic, ahora el alcohol ni está ni se le espera. Son muchas las marcas que han apostado por productos con menos alcohol o, incluso, desalcoholizados, pero lo cierto –y los hosteleros lo notan– es que hay una categoría que empieza a campar a sus anchas por los bares de España: el agua con gas.

No está sola, claro. Crece también el consumo de agua mineral y las búsquedas de refrescos donde no haya azúcar añadido o calorías cotizan al alza. La consultora Nielsen dio las cifras de cómo el agua con gas se elevaba, casi literalmente, como la espuma.

En España, ha crecido su consumo en 2025 con un interanual del 14,3% dentro de la hostelería, suponiendo 202,7 millones de euros de facturación. En los supermercados, la cifra todavía fue más allá: un 21,4%, emergiendo como el segmento líder dentro de las bebidas sin alcohol.

Evidentemente, hay una pequeña trampa al solitario. Salvo en determinadas zonas como Cataluña o Región de Murcia, además de en lugares muy turísticos e influenciados por el consumo del viajero, el agua con gas nunca había sido una bebida especialmente popular en los bares de España y tampoco en los hogares.

Pero ahora, algo ha cambiado. Hay una generación que está entrando en los bares y que no quiere consumir lo de siempre, bien por precio o bien por salud, y ha encontrado en el agua con gas una bebida saludable y libre de edulcorantes que permite alternar. Como decimos, en España es novedad, pero en Europa nos llevan años de ventaja. De hecho, se estima que, si se habla de agua embotellada, el 35% de los consumidores europeos prefieren que tenga gas.

Estamos, no obstante, lejos de nuestros vecinos. El Informe de consumo alimentario de 2025 que publicó el Gobierno advierte de ese aumento, pero sigue siendo un consumo de nicho en un país tan de salir como España. De hecho, con las cifras en la mano, los españoles bebimos una media de 60,4 litros de agua envasada sin gas en 2025 por apenas 2,5 litros de agua con gas.

La tendencia, sin embargo, parece marcar un ligero cambio de paradigma. Ahora queda ver si se consolida y si la generación del agua con gas acaba marcando el paso o se disipa con los años.

Imágenes | picjumbo.com / Imagen de magnific / Mineragua Sparkling Water (Unsplash)

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