Ferran Adrià, sobre McDonald’s: “No me gusta, pero le tengo mucho respeto”

Plantillas Joana Costa Periodista 13

El cocinero cuestiona las críticas que olvidan el precio de una hamburguesa y plantea el reto de intentar hacerlo mejor con el mismo presupuesto

Joana Costa

Editor

Una hamburguesa puede provocar discusiones casi tan encendidas como una paella. Sobre todo cuando lleva el nombre de McDonald’s detrás. Frente a este producto de la comida rápida mundial, uno de los mejores chefs del globo, Ferran Adrià, aborda el asunto desde una perspectiva menos habitual: el precio importa a la hora de juzgar lo que llega a la bandeja.

En una entrevista en el podcast Fuera de Carta, el cocinero expresa una posición clara: "No me gusta, pero le tengo mucho respeto", un mensaje con el que no esconde que su gusto personal no le impide reconocer el mérito que atribuye a ofrecer ese producto por un importe reducido.

"No sabría hacerlo mejor"

Adrià sitúa la comparación alrededor de los cuatro euros y sostiene que no sabría hacerlo mejor con ese presupuesto. La cifra forma parte de su argumento en la conversación: el reto económico consiste en valorar qué se puede ofrecer cuando el margen para elegir ingredientes y elaborar el plato es limitado.

Por eso introduce el ejemplo contrario: disponer de veinte euros para vender una hamburguesa. "Le hago de lo que usted quiera", afirma. Su reflexión apunta a una comparación desigual según la cual se le exige lo mismo a productos con precios muy diferentes y se deja fuera una parte esencial de la cuenta.

Trabajar condicionado al precio

El cocinero también se dirige a quienes despachan estas propuestas con superioridad. Les invita a intentar competir por ese dinero antes de descalificarlas. Es una defensa del trabajo condicionado por el presupuesto, una circunstancia que resulta bastante menos vistosa que enumerar ingredientes exclusivos en una carta.

En su intervención hace referencia, además, la capacidad de gasto de los consumidores. Adrià relaciona el debate con las dificultades económicas de muchas personas (que no llegan a final de mes) y rechaza adoptar un "discurso populista". En cambio, el chef pide considerar cuánto puede pagar quien se sienta a comer, además de las preferencias de quien opina.

Las patatas fritas

Las patatas fritas también entran en la conversación. Aunque reconoce que son congeladas, sostiene que le parecen mejores que algunas servidas en establecimientos que las preparan frescas. 

Adrià deja espacio para reclamar más transparencia sobre el producto, pero mantiene su reconocimiento y especialmente le plantea a los críticos el reto sobre qué hamburguesa serían capaces de servir ellos si tuvieran que venderla por ese mismo dinero.

Fotos | fueradecarta.lat/Instagram  y Pexels/Foto de Joe Chen

En DAP | En DAP | El 65% de las quejas de un McAuto son por pedidos mal hechos: algunos McDonald's están empezando a pesar las bolsas para reducirlos

En DAP | Cómo hacer en casa el Wrap CBO de McDonald’s, receta fácil de un icono de la comida rápida

Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com

VER Comentarios
↑