La organización pide a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios que refuerce la vigilancia
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha puesto el foco en una práctica que, más allá de la letra pequeña, toca directamente la salud pública. Según un estudio mystery shopper realizado en 56 establecimientos entre farmacias, parafarmacias, herbolarios y tiendas especializadas en derivados del cannabis, una mayoría de los puntos de venta que ofrecían aceites cosméticos con CBD recomendó tomarlos por vía oral, como si se tratara de un medicamento o un suplemento.
El dato es especialmente llamativo: de los 27 establecimientos que comercializaban este tipo de aceites, 22 aconsejaron su ingesta. Es decir, más de ocho de cada diez.
La OCU considera que esta recomendación no solo es irregular, sino directamente ilegal y potencialmente peligrosa, ya que se trata de productos registrados como cosméticos, formulados para uso tópico sobre la piel y no para ser ingeridos.
La escena descrita por la organización tiene algo de rutina cotidiana y, al mismo tiempo, de inquietante normalidad. Personas con dolor crónico, en este caso asociado a fibromialgia, buscando alivio en el mostrador de una tienda y recibiendo indicaciones sobre cuántas gotas tomar y cómo hacerlo.
Según la OCU, en muchos casos los vendedores no se limitaron a mencionar el producto, sino que llegaron a pautar una posología, un gesto más propio de la prescripción farmacológica que de la venta de un cosmético. El cannabidiol, o CBD, solo puede administrarse por vía oral dentro del marco de medicamentos autorizados y bajo prescripción de un especialista.
Uso exclusivo dermatológico
Fuera de ese circuito, la Unión Europea mantiene restricciones claras sobre su uso en complementos alimenticios, precisamente por las dudas aún existentes sobre su seguridad cuando se consume por vía oral. La propia OCU ya recordó recientemente que el CBD se considera nuevo alimento y que no cuenta con autorización general para ese uso.
En otras palabras, un aceite cosmético con CBD no es una especie de remedio natural que pueda tomarse porque sí, aunque el envase o la conversación en tienda puedan inducir a pensarlo. Está pensado exclusivamente para aplicarse sobre la piel.
Establecimientos y parafarmacias
Ante esta realidad, la organización ha pedido a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios que refuerce la vigilancia sobre estas recomendaciones no autorizadas. El aviso no apunta solo a las tiendas especializadas en cannabis, donde la mala práctica fue más frecuente, sino también a algunos establecimientos sanitarios y parafarmacéuticos, lo que añade una capa de preocupación por la confianza que el consumidor deposita en estos espacios.
La OCU no cuestiona el potencial terapéutico del cannabidiol. De hecho, recuerda que el CBD sí forma parte de medicamentos ya autorizados para determinadas patologías, con efectos reconocidos como anticonvulsionante y antiespástico. No obstante, remarca que el problema no es la sustancia en sí, sino el uso fuera del marco médico y regulado.
Por eso, además de pedir más control, reclama a Sanidad facilitar el acceso a tratamientos regulados con cannabis medicinal dentro del sistema sanitario, con supervisión médica, una prescripción más accesible, incluida la atención primaria o las unidades del dolor, y su dispensación en farmacias, no solo en el ámbito hospitalario.
Foto | Oliver King/Pexels y Alesia Kozik/Pexels.
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