Eran algunas de las marcas más icónicas del vino de Rioja. Tras un concurso de acreedores han acabado en manos del gigante de Valdepeñas

Marques Concordia

La liquidación de Marqués de la Concordia ha supuesto la venta de enseñas como Federico Paternina o Lagunilla a Félix Solis

Jaime de las Heras

Editor Senior

El culebrón del despiece de las bodegas Marqués de la Concordia Family of Wines empieza a ver la luz al final del túnel. Tras un tumultuoso concurso de acreedores, incluyendo una fase de liquidación que dio comienzo a primeros de 2024, el grupo empieza a disgregar los activos con los que hacer frente a las deudas que se habían ido acumulando desde hace años.

Con la pandemia también habiendo hecho mella en sus cuentas, la realidad es que no todos los problemas del grupo se pueden circunscribir a la presencia del covid-19 –aunque afectase–, sino también a una serie de prácticas que, según el administrador concursal, dejarían en muy mala posición por su praxis empresarial a Víctor Redondo, el que fuera principal directivo de la compañía.

Con algunas marcas especialmente potentes dentro de su portafolio, algunas auténticos iconos de la vitivinicultura de Rioja, el grupo también tenía otros intereses ajenos al vino como la presencia de un hotel –Hacienda Zorita, en Salamanca– y de una quesería –con el mismo nombre que el hotel–, además de la marca de tiendas de productos ibéricos Viandas, con una notable implantación en España con más de 40 establecimientos.

Vinos, quesos e ibéricos en el candelero

Estos negocios ajenos al vino, no obstante, no han entrado dentro de la liquidación, siendo solo la parte vitivinícola la que lleva disgregándose desde 2024, cuando el administrador concursal confirmó que los planes de viabilidad de la empresa no tenían visos de cumplirse. , Los planes de salvación de encargaron a dos consultoras como – Kroll y Ernst & Young– tenían escenarios muy optimistas en cuanto al precio del vino. Escenarios que no se han cumplido ni por asomo.

Con un pasivo concursal que en 2024 rondaba los 60 millones de euros, la situación del grupo bodeguero abocó a buscar ventas de activos para ir abonando las deudas a los acreedores, aunque en un primer impasse se buscó la mayor preservación posible de negocio y empleo. 

Entre las tareas de KPMG, encargada de la búsqueda de las soluciones, estaba poner en el mercado las bodegas de Marqués de la Concordia en La Rioja, Hacienda Zorita y Vega Reina en Castilla y León y Monistrol en Cataluña, las cuales rondaban una facturación de unos 30 millones de euros y tenían alrededor de 150 empleados en su conjunto. 

Una década tumultuosa que llega a su fin

Así llegaron a subasta pública algunas de las joyas de la corona que el grupo había ido acumulando desde su creación en 2015, a pesar de que varias de las marcas con las que había entrado en el mercado presumen de ser algunas de las enseñas más míticas de Rioja como Berberana, Federico Paternina, Lagunilla o Rioja Santiago. Entre los hitos de Marqués de la Concordia, por ejemplo, también está el haber sido patrocinadora de la selección española de fútbol en el año 2018.

Sin embargo, el periplo empresarial del grupo ha durado poco más de una década. En 2025, por ejemplo, ya se subastaron las instalaciones de Bodegas Berberana, que fueron adquiridas por la empresa valenciana Torre Oria.

Todo en un maremágnum de algo más de década y media que también ha supuesto algunos volantazos en la génesis del grupo, derivado de la creación de United Wineries –donde, además de Víctor Redondo, varias cooperativas riojanas eran socias–.

Ahora, tras vender instalaciones, ha tocado la subasta pública de las marcas que han pertenecido al conglomerado de United Wineries Estates, United Wineries y Marqués de la Concordia Family of Wines, habida cuenta de la necesaria liquidación según el administrador concursal.

Compra Félix Solís, el motor de Valdepeñas

Entre las joyas de la corona, como era evidente, el perfil exportador de algunas de las marcas. Al punto de que se desarrollaron seis lotes distintos para su venta, asumiendo que el conjunto del portafolio a saldar suponía un volumen de negocio de unos 18,5 millones de euros entre 2019 y 2021.

Así, la empresa alavesa Muriel Wines, situada en Elciego, se ha quedado con la marca Marqués de la Concordia por un precio no confirmado, pero cuya salida estaba marcada en 100.000 euros. 

Sin embargo, el grueso de los lotes han salido de Rioja. La empresa Félix Solís Avantis, situada en Valdepeñas, se ha llevado el gato al agua de la mayor parte de los nombres puestos a la venta como Federico Paternina, Lagunilla y Rioja Santiago.

Además de un pequeño lote compuesto de otras marcas, aunque el big fish de la ecuación era Federico Paternina –el precio de salida era de 600.000 euros, que, según fuentes conocedoras de los movimientos, ha sido ampliamente superado–, mientras que Lagunilla partía de los 300.000 euros y Rioja Santiago iniciaba la subasta en 40.000 euros. Ahora, Félix Solís Avantis, un gigante que ha facturado 420 millones de euros en 2025, se coloca tres medallas con mucha solera de Rioja para incorporarlas a sus filas.

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