Es uno de los grandes aliados de exteriores por su resistencia, su color cambiante y su espectacular floración amarilla entre marzo y abril
Hay plantas que parecen hechas para sobrevivir a la vida real: terrazas con sol de justicia, balcones donde nadie recuerda el riego y macetas que pasan semanas a su aire. En este hostil ambiente, el sedum de Palmer entra de lleno en esa categoría y vence el combate sobradamente.
Esta suculenta, cada vez más presente en balcones urbanos y terrazas mediterráneas, tiene la rara virtud de mantenerse impecable incluso cuando otras especies ya han tirado la toalla.
Conocida botánicamente como Sedum palmeri, es una de esas plantas que se pasan de mano en mano entre vecinos, familiares y amigos gracias a lo fácil que resulta multiplicarla por esqueje. Basta cortar una pequeña roseta, dejarla sobre sustrato y, casi sin esfuerzo, termina enraizando.
Visualmente, funciona especialmente bien en exteriores porque crea pequeñas rosetas compactas de hojas carnosas. Durante buena parte del año mantiene un verde algo grisáceo, pero con el frío y la exposición solar las puntas adquieren tonos rojizos y carmesí que la vuelven todavía más decorativa.
Es precisamente ahora, entre marzo y abril, cuando alcanza uno de sus mejores momentos. Sus flores amarillas aparecen en pequeños ramilletes y generan un contraste muy llamativo con las hojas verdes y rojizas, algo que la convierte en una planta especialmente vistosa justo cuando la terraza vuelve a utilizarse de forma cotidiana.
Uno de sus grandes puntos fuertes es la resistencia. Tolera bien el sol directo, soporta bajas temperaturas y no necesita grandes volúmenes de tierra para desarrollarse. Por eso funciona muy bien tanto en macetas como en jardineras poco profundas o incluso en rincones de muros y celosías.
Es tapizante
En decoración exterior tiene además una ventaja muy práctica: sirve como planta tapizante en la base de macetas grandes. Colocada junto a especies más altas, ayuda a cubrir el sustrato y a protegerlo del sol, reduciendo el sobrecalentamiento de la tierra en los días más cálidos.
Es, en cierto modo, la versión vegetal del ponla y olvídate. No exige demasiados cuidados, responde bien incluso a cierto abandono y, cuando se la cuida mínimamente, ofrece un aspecto sorprendentemente pulido.
En terrazas urbanas donde el tiempo escasea, pocas plantas dan tanto por tan poco. El sedum de Palmer no solo resiste: también embellece con esa mezcla de verde, rojo y amarillo que parece diseñada para anunciar que la primavera ya está aquí.
Foto| Wirestock, @suculentsathome
En DAP| Cómo eliminar un molesto tronco del jardín sin dejar rastro: el método que utilizan los jardineros
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios