Qué sembrar y plantar en el huerto en noviembre: verduras y frutas para aprovechar los meses de frío

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Ajos, habas y guisantes encuentran su sitio en el calendario de otoño, mientras algunos frutales empiezan su temporada de plantación

Joana Costa

Editor

Que al fin desaparezcan las tomateras (como metáfora del adiós al calor) no significa que haya que cerrar el huerto hasta la primavera. Noviembre permite iniciar otros cultivos, aunque el ritmo sea más lento y sea la hora de mirar las temperaturas antes de abrir un sobre de semillas. 

En este sentido, el calendario local manda: un bancal del litoral mediterráneo no ofrece las mismas condiciones que otro del interior expuesto a heladas, así que noviembre no es el mismo para todos.

Época de habas

Las habas son una de las opciones para esta época. Estas pueden sembrarse en octubre, noviembre y diciembre, evitando los periodos de heladas muy intensas. 

Estas se colocan mediante siembra directa, en el lugar donde crecerán. Conviene elegir una variedad adaptada a la zona y respetar las distancias indicadas en el envase, en vez de aprovechar cada hueco apretando las plantas. Cuando sean una buena mata cobra sentido esa prudencia previa: de lo contrario, no cabrán en el espacio.

Guisantes: de otoño a primavera

Los guisantes también encajan en las siembras otoñales. Octubre y noviembre son los meses adecuados para su siembra, ya que esta planta tiene una alta tolerancia a las bajas temperaturas. 

Antes de elegir los guisantes, interesa comprobar su porte adulto: las variedades de enrame necesitan un soporte por el que trepar, un detalle importante si el huerto ocupa unas pocas macetas o una mesa de cultivo.

Ajos y espinacas

Los ajos completan ese grupo de cultivos de otoño. En este caso se entierran dientes individuales, no una cabeza entera. Una tierra que evacúe bien el agua resulta especialmente importante cuando empiezan las lluvias y el suelo tarda más en secarse. 

Para las verduras de hoja hay que afinar más con el clima y la variedad. Las espinacas pueden ser una alternativa donde el frío no sea extremo: estos admiten cultivo durante buena parte del año, salvo los meses más fríos. Es importante elegir variedades otoñales y consultar las indicaciones de siembra con el fin de evitar que una recomendación general termine aplicada a un terreno demasiado frío. 

Manzanos y perales

En el apartado de las frutas, comienza una época adecuada para establecer árboles y arbustos frutales, siempre que el terreno no esté todavía congelado ni encharcado. Manzanos y perales son posibilidades para valorar según la zona, el espacio y las necesidades de polinización. Los ejemplares a raíz desnuda se comercializan durante su reposo y necesitan plantarse sin dejar que las raíces se sequen. 

También pueden plantarse frambuesos y zarzamoras, escogiendo variedades apropiadas para las condiciones del jardín. Antes de comprarlos, conviene prever su espacio definitivo y los soportes que puedan necesitar, ya que no son plantas que deban introducirse en un rincón libre sin calcular cuánto ocuparán al desarrollarse. 

Las fresas ofrecen otra posibilidad, especialmente en lugares de otoño suave y con plantas preparadas para esa época. Se pueden plantar estolones a raíz desnuda en otoño, aunque se recomienda evitar el suelo frío y húmedo del pleno invierno. Estas necesitan suelo drenante y una ubicación soleada y resguardada. Si la parcela está empapada o ya sufre heladas frecuentes, merece más la pena esperar que plantar únicamente porque lo permita el calendario. 

Fotos | Pexels/Gustavo Fring y Pexels/Sayeed Chowdhury

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