¿Por qué las intoxicaciones alimentarias aumentan en verano?

Ahora que ya parece que el buen tiempo esta llegando, las lluvias se alejan y las vacaciones se acercan, me planteo la misma preguntas que todos los años, ¿llegarán también más intoxicaciones alimentarias? Raro es el año que no se escucha que haya habido algún brote de salmonelosis, por ejemplo. Y esto, ¿por qué se debe? ¿Por qué en verano se producen más brotes que en otras fechas?

Bien, esto sucede debido esencialmente a dos razones:

  • Causas naturales: Las propias bacterias, que se encuentran en suelo, aire, agua, en los cuerpos de los animales y de la gente, crecen mucho más rápidamente en ambientes cálidos (32ºC a 43ºC) y con humedad alta. Y claro, en verano, el tiempo suele ser mucho más caluroso y húmedo, por lo tanto, las bacterias están en sus mejores condiciones para multiplicarse. Por lo tanto si se dan las circustancias para que la bacteria dañina prolifere en el alimento y alguna persona lo ingiere, ésta tiene riesgo de enfermar.
  • Por las propias personas: Aprovechando el buen tiempo, las actividades fuera de casa aumentan. Al aire libre las facilidades y medios que tenemos en casa como refrigerador, horno o agua corriente se suelen ver limitadas, y muchas veces los sustitutos que utilizamos no nos dan las prestaciones necesarias. Entonces es más fácil que se pierda la cadena de frío de un alimento, no se cocine todo lo necesario o que se contamine con otros que pudieran estarlo.

Por lo tanto, aconsejo en estas fechas tomar más precauciones, como las siguientes:

  • Lavarse siempre las manos con jabón y agua tibia.
  • Si preveemos que no vayamos a tener agua potable, llevarla nosotros mismos.
  • Llevar utensilios limpios o desechables, tanto cubiertos, platos, paños y alguna toallita desinfectante, si es posible.
  • Envuelve correctamente los diferentes alimentos para que no haya contaminaciones cruzadas. Por ejemplo, las carne sueltan mucho jugo y no estaría nada mal llevarla en un recipiente estanco.
  • Cocinar los alimentos tal como se indique en los envases o hasta que nos podamos asegurar de que esté bien hecho. Por ejemplo, un pollo precocinado de los que se venden refrigerados es necesario cocinarlo previamente tal como indique el etiquetado de su envase.
  • Las neveras portátiles mantenerlas en el sitio más alejado del sol, y sino se dispone de ellas intentar llevar comida enlatada, deshidratada, no perecedera.
  • Si se va a consumir comida lista para llevar hacerlo en las dos primeras horas o mantenerla en refrigeración.
  • Y el más importante, si dudas que el alimento esté en condiciones para consumir, mejor en la basura que probarlo o comerlo.

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