La “Declaración de Zaragoza” recomienda beber diez vasos de líquidos al día

¿Bebemos agua? ¿Sabemos beber agua? ¿Sabemos qué es el agua? A esta y otras preguntas similares responde la "Declaración de Zaragoza", un documento que se ha elaborado tras la jornada organizada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) en Zaragoza bajo el título “Agua Hidratación Salud”.

En el documento se establecen unas líneas básicas para un consumo adecuado del agua con la finalidad de obtener una hidratación adecuada. Además contrapone el agua como tal con las bebidas edulcoradas. Ya que las últimas nos proporcionan una ingesta inadecuada de calorías. Siendo estas calorías un factor de desajuste de nuestro termostato en comparación con las calorías incorporadas con una dieta de sólidos.

"El agua es un recurso natural indispensable para la vida y esencial en nuestra alimentación cotidiana." Así empieza el preámbulo de este documento. Se estructura con una defensa del agua como mecanismo de nutrición, hidratación, defiende un correcto consumo de la misma.

Por ejemplo, una ingesta inadecuada de líquidos puede favorecer la deshidratación, e incluso tiene relación directa con una serie de enfermedades. Además hay que tener en cuenta la cantidad de líquidos necesarios para asegurar un balance hídrico adecuado en cada situación fisiológica, es importante tener en cuenta el perfil nutricional de las distintas bebidas y su obligado equilibrio en el conjunto de la dieta.

El decálogo de la hidratación saludable es; 1. Ingerir líquidos en cada comida y entre las mismas; 2. Elegir el agua preferentemente al resto de bebidas, y a ser posible agua con un adecuado contenido en sales minerales; 3. Aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas; 4. No esperar a tener sensación de sed para beber. Disponer de agua u otro líquido a mano; 5. Mantener las bebidas a temperatura moderada, pues si están muy frías o muy calientes se suele beber menos; 6. Niños y ancianos son colectivos que presentan mayor riesgo de deshidratación; 7. Elegir las bebidas de acuerdo con el nivel de actividad física, necesidades de salud y estilo de vida; 8. Aumentar la ingesta de líquidos en ambientes calurosos y antes, durante y después del ejercicio; 9. Si está vigilando la ingesta calórica o el peso consuma siempre agua y bebidas bajas en calorías; 10. Diez raciones de líquidos al día es una buena referencia para una correcta hidratación.

Otro punto fuerte del documento es el establecimiento de una Pirámide de la Hidratación Saludable, que podéis ver en la imagen superior. Donde se han clasificado los diferentes tipos de bebidas y se han organizado en diferentes niveles de la Pirámide, de manera que las bebidas ubicadas en la base serán las de consumo habitual frecuente y las situadas hacia el vértice de consumo esporádico u ocasional.

Espero haber podido ayudar a entender un poco más algo que esta presente en nuestras vidas y que a veces no damos la importancia debida y necesaria.

Vía | Portales medicos Más información | SENC En Directo al Paladar | Decálogo de la dieta mediterránea

Portada de Directo al Paladar