Con una historia casi milenaria, Calw sorprende con sus cuidadas calles, su arquitectura en madera y su tranquilidad
A menudo, una persona famosa es capaz de poner en el mapa a su pueblo o ciudad hasta convertirlo en un reclamo turístico de primer orden. Eso ocurre con Calw, en la Selva Negra alemana. Esta pequeña localidad no solo se asocia al nacimiento de Hermann Hesse, autor de obras tan conocidas como El lobo estepario o Siddhartha, sino también a su propia belleza, ya que está considerada una de las villas más encantadoras de esta región del suroeste de Alemania.
Calw se encuentra en el norte de la Selva Negra, dentro del estado federado de Baden-Wurtemberg, y muy cerca de Stuttgart, la gran ciudad de referencia para quien quiera acercarse hasta allí. Su historia se remonta muy atrás.
La localidad aparece documentada ya en 1075, de modo que se acerca al milenio de vida y conserva ese poso antiguo que se percibe en cuanto uno se adentra en su casco histórico. No es un lugar grande ni bullicioso. Precisamente ahí reside buena parte de su atractivo. Tiene escala humana, calles que invitan a caminar sin prisa y un perfil urbano que parece detenido en otro tiempo.
Uno de los grandes secretos de Calw es la forma en que ha sabido mantener su estética tradicional. Su centro histórico sigue mostrando un trazado que hunde sus raíces en los siglos XIII y XIV.
Tras los incendios que marcaron su pasado, la reconstrucción se hizo aprovechando antiguas cimentaciones y sótanos, algo que ayudó a preservar la estructura de la ciudad. Hoy más de 200 edificios de finales del siglo XVII están protegidos, y ese conjunto de casas entramadas, fachadas cuidadas y callejuelas estrechas compone una imagen muy reconocible de la arquitectura del sur de Alemania.
Pasear por Calw es encontrarse con un ambiente bucólico y sereno. No parece un destino pensado para correr, sino para mirar. Hay plazas tranquilas, rincones junto al río y una sucesión de viviendas históricas con ese aire de cuento tan propio de la Selva Negra. A eso se suma una atmósfera apacible, casi doméstica, que la diferencia de otros enclaves más concurridos.
La villa ha sabido conservar un tono reposado que encaja muy bien con su patrimonio. Por eso atrae tanto a quienes buscan belleza monumental como a quienes prefieren un viaje calmado, de esos que se disfrutan a base de paseos y pequeñas paradas.
Tras los pasos de Hermann Hesse
La huella de Hermann Hesse está muy presente. El escritor nació en Calw el 2 de julio de 1877 y la ciudad ha convertido ese vínculo en una de sus señas de identidad más visibles.
En el casco antiguo puede verse su casa natal, situada en la plaza del mercado, y también otros lugares relacionados con su infancia y su familia. Además, la localidad cuenta con el Museo Hermann Hesse, que reúne materiales vinculados a su vida y su obra, y existe una ruta urbana que recorre los puntos biográficos y literarios más importantes del autor dentro de la ciudad.
Ese nexo no resulta forzado. Más bien parece natural. Calw ayuda a entender parte del universo de Hesse: su sensibilidad hacia la naturaleza, su gusto por la introspección y ese tono melancólico que atraviesa algunas de sus páginas. Aunque el escritor desarrolló su trayectoria lejos de allí, su ciudad natal sigue siendo una puerta de entrada simbólica a su mundo. Para muchos viajeros, acercarse a Calw es una manera de leer a Hesse desde el paisaje que lo vio nacer.
Llegar hasta esta villa no es complicado si se toma como referencia una gran ciudad. Desde Stuttgart, que está a unos 40 kilómetros por carretera, se puede ir en coche en alrededor de 40 minutos. También hay conexiones en transporte público, combinando trenes regionales y, según la ruta, autobús.
Desde Fráncfort, otra gran puerta de entrada para viajeros internacionales, el trayecto en tren suele rondar entre algo más de dos horas y media y algo más de tres, según horarios y transbordos. Por eso, una escapada a Calw encaja muy bien tanto desde Stuttgart como desde Fráncfort.
Imágenes | Stadt Calw
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios