
El histórico establecimiento de Gavà baja la persiana sin que hayan trascendido por ahora las causas y deja atrás décadas de cafés, pizzas y paradas
Algunos restaurantes son más una dirección en el mapa que una carta presente en el imaginario de los comensales. La Pava, en Castelldefels, ha sido siempre un hito en el camino a las playas del Baix Llobregat, al lado de Barcelona. Después de más de seis décadas junto a la autovía de Castelldefels, el histórico establecimiento de Gavà ha cerrado definitivamente sus puertas, una noticia que ha sorprendido incluso a quienes llevaban media vida pasando por delante.
Los carteles de "Cerrado permanentemente" colocados en el establecimiento confirman un final sobre el que, por ahora, existen pocas explicaciones. Según La Vanguardia, no se ha difundido ningún comunicado oficial detallando las causas del cese definitivo de la actividad; el teléfono tampoco obtiene respuesta y, tal como se puede comprobar, sus perfiles en redes sociales ya no permanecen activos.
La historia venía de lejos. El complejo se levantó en 1958, según recogía su propia página web, y La Pava llevaba más de 60 años funcionando en el término municipal de Gavà. Allí se podía parar a tomar un café, comprar comida para llevar o comer una pizza, pero el lugar reunía también otros servicios, entre ellos brasería, panadería y venta de pollos al ast.
De brasería a pollos a l'ast
Su importancia, sin embargo, iba bastante más allá de lo que se servía en las mesas. La Pava formaba parte del paisaje cotidiano de generaciones de familias y grupos de amigs que acudían a las playas de la zona y recorrían una autovía que durante décadas concentró buena parte del ocio estival del área metropolitana de Barcelona.
Empleados del establecimiento explicaron al portal Noticias de Castelldefels que la propiedad había reunido a la plantilla para comunicarle el cierre. El Ayuntamiento de Gavà también ha lamentado la pérdida de este negocio emblemático, aunque no ha entrado a valorar sus posibles motivos porque, según el consistorio, la noticia les sorprendió igualmente después de las vacaciones.
En esta franja cercana a la playa y al aeropuerto funcionaron discotecas como Silvi’s y Tutankhamen y campings tan conocidos como La Ballena Alegre, Toro Bravo o Filipinas. Muchos fueron desapareciendo y la antigua autovía fue perdiendo progresivamente aquel particular ecosistema de ocio que conocieron varias generaciones.
La Pava había sobrevivido a buena parte de aquella transformación. Era uno de los establecimientos que todavía permitían reconocer algo de esa carretera de otros tiempos. Su cierre elimina ahora otro de los últimos vestigios de aquel paisaje metropolitano de corte setentero.
"Es un punto de referencia. Cuando alguien me pregunta dónde vivo, respondo que al lado de La Pava y todo el mundo sabe dónde es", explicaba el vecino Mariano Ponce a la televisión local de Gavà.
Fotos | Google Maps
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