
Ha retirado la figura tras la apertura de un expediente municipal por incumplir la normativa: ha sido la mejor campaña de promoción
Cuando Boom Cake todavía no ha abierto sus puertas en la calle Consell de Cent, ya se ha convertido en uno de los negocios más comentados de Barcelona. El motivo no son sus tartas, sino el enorme queso con ojos saltones que coronaba la fachada del local y que el consistorio le ha obligado a retirar por incumplir la normativa municipal sobre paisaje urbano.
Tras un expediente abierto al negocio, la decoración tendrá que ser sustituida por otra que se integre mejor en el entorno arquitectónico del barrio. La decisión llegó después de que se presentaran quejas vecinales y ha obligado a los propietarios a replantear la imagen exterior del negocio antes incluso de su inauguración.
La polémica ha disparado la popularidad de la pastelería en redes sociales. En apenas unos días, el queso de fibra de vidrio se ha convertido en protagonista de decenas de vídeos y comentarios, hasta el punto de que el propio establecimiento se ha definido en Instagram como "la pastelería viral de Barcelona".
En medio de toda esa atención, uno de los responsables del proyecto ha querido dirigirse directamente a quienes han criticado su propuesta. En un vídeo publicado en TikTok (@boom.cake7), el chico se muestra descolgando el cartel y defiende que detrás del negocio hay personas corrientes.
"Solo soy una persona normal que ha decidido emprender. No soy una gran cadena ni tengo un enorme equipo detrás", afirma, sorprendido por la repercusión que ha alcanzado una decoración concebida inicialmente como un elemento llamativo para la fachada.
"Su intención original nunca fue expresar ninguna postura cultural, ni mucho menos crear controversia. Simplemente quería conseguir que alguien que pasara por delante se detuviera un momento, sonriera y disfrutara de un diseño diferente", explica en redes.
Añade: "Lo único que sé hacer, quizá, es intentar hacer buenos pasteles y preparar cada dulce con cariño y dedicación. Ojalá algún día no nos conozcamos por una polémica, sino que nos encontremos a través de la comida".
Los responsables de Boom Cake también han explicado en sus redes que el diseño del queso fue el resultado de meses de trabajo. Según relatan, la pieza pasó por distintas fases de diseño, modelado y fabricación en fibra de vidrio antes de ser enviada a Barcelona, aunque olvidaron un paso fundamental: consultar la normativa municipal al respecto.
En otro de sus mensajes, aseguran que respetan tanto la normativa como las opiniones de los vecinos y que adaptarán la imagen del local para armonizar mejor con el entorno. Aunque reconocen que la apertura se retrasará algunos días, sostienen que el cambio forma parte del proceso para poner en marcha el negocio.
Lo que comenzó como un simple recurso decorativo ha terminado convirtiéndose en una de las historias más comentadas del verano en Barcelona. Antes incluso de vender su primer pastel, Boom Cake ya ha conseguido una notoriedad que pocas aperturas comerciales logran, aunque haya sido a costa de despedirse de su ya famoso queso con ojos.
Fotos | @boom.cake7/Tik Tok
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios