En apenas tres años, Marc Pérez y Tania Doblas han consolidado una propuesta cercana y sostenible en uno de los epicentros turísticos de la capital catalana
En apenas tres años, Marc Pérez y Tania Doblas han convertido un callejón en el barrio Gòtic de Barcelona en uno de los grandes atractivos de la nueva cocina catalana en el centro de la capital. Apenas un par de giros bastan, tras encarar la Avinguda del Portal de l'Àngel, para plantarse en una especie de pasadizo, adornado con guirnaldas y cerámicas, que da la bienvenida a La Sosenga, en pleno Carrer de n'Amargós.
Aquí abrieron en 2023 con una idea clara: hacer una cocina catalana con identidad que a ellos les gustase. Los inicios, como es de esperar, no fueron fáciles y se multiplicaban en sala y cocina. Al punto de que los padres de él, estaban en el día a día del restaurante.
Su padre, echando una mano en la cocina a Marc y en el fregadero. La madre, multiplicándose junto a Tania en la sala, llevando platos y recibiendo clientes. Ahora La Sosenga, en apenas tres años, ha conseguido captar focos mediáticos, pero sin haber ninguna pretensión de buscarlos.
En 2025, fueron elegidos segundos en el premio Cocinero del Año que se otorga en el Gastronomic Forum Barcelona. En 2026, estaban nominados dentro de la categoría Cocinero Revelación de Madrid Fusión. Sin embargo, el premio real de La Sosenga está en que hacen lo que quieren y donde quieren.
Y, además, que llegan al público que quieren. Marc Pérez, con el que hablamos en Madrid Fusión, no es tajante en su opinión sobre la globalización y lo que eso ha supuesto en Barcelona. Que la ciudad sea un hervidero turístico tiene partes positivas y, evidentemente, negativas.
Por eso, La Sosenga es un pequeño reducto en un barrio Gòtic que languidece de comercios locales y auténticos, multiplicándose otro tipo de negocios y, especialmente, de establecimientos hosteleros. Casi se podría decir que La Sosenga es una especie de aldea de Astérix y Obélix cuya poción mágica es la cocina catalana.
La Sosenga es territorio de mar y montaña, pero también de revisitar clásicos tradicionales como unir en un mismo plato a los calçots con el xató o los pies de cerdo con las galeras. O las habas con los calamares. Todo con finura y todo con sentido, como su carta de vinos naturales, que no cierra fronteras y que respalda con más de 50 referencias a un restaurante en el que nada desentona.
La prueba del éxito está en que con apenas siete servicios a la semana, los números dan. "Eso lo tenía muy medido", cuenta Marc, cuyo padre era contable, y al que las matemáticas le ayudan a rentabilizar un restaurante que hace varios dobles turnos a la semana, sirviendo un menú degustación competitivo donde los haya a 38 euros. Una bicoca si hablamos de cenar en Barcelona y, más aún, si hablamos de que se come verdaderamente bien.
Curioso, claro, que La Sosenga viva cómodo en un menú degustación cuando se supone que los popes del sector hablan de la muerte de este formato. "Mi manera de expresar la cocina que hacemos es el menú degustación", explica Marc Pérez, al que esta forma de platillos le sirve para contar lo que pretende.
En esta pretensión, además, está el éxito de una gastronomía que ha hecho match con el cliente local. "El 97% de los comensales son nacionales, ya sean de Barcelona, Cataluña o España, y el resto son extranjeros que no vienen buscando tapas y paella", resume.
Ahora manejando un pequeño barco empresarial de siete trabajadores, Marc Pérez sigue soñando en La Sosenga de futuro junto a Tania. Quizá menos mesas –ahora, doblando turnos, dan cuarenta cubiertos–; quizá pequeños retoques en la decoración o en el menaje, o algunos ingredientes más selectos, pero el alma no está a la venta.
La Sosenga
- Dónde: Carrer de n'Amargós, 1.
- Precio medio: 50 euros.
- Horarios: cierra lunes y martes.
- Reservas: en su web.
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