
Un vídeo viral en TikTok ha reabierto el debate sobre las estrategias que utilizan algunos clientes para evitar pagar las bebidas
En los buffets libres de sushi hay una regla que suele repetirse casi siempre: el precio incluye toda la comida que puedas pedir, pero las bebidas se pagan aparte. Sin embargo, la ingeniería de redes sociales ha empezado a popularizarse distintos trucos con los que algunos clientes intentan reducir la factura aprovechando los límites de la normativa o pequeños vacíos en el servicio.
Uno de los últimos vídeos muestra a una pareja compartiendo consejos para ahorrar durante su visita a un buffet. Entre ellos aparece una práctica sencilla: pedir únicamente un hielo en lugar de bebidas de pago. El inconveniente es que hay que esperar a que se derrita.
La publicación y toda la tacañería que lleva asociada ha acumulado tanta admiración como indignación, y ha abierto un intenso debate entre usuarios sobre si esta estrategia es realmente válida: "Los que piden jarra o vasos de agua mejor que ni salgan a cenar", dice uno.
Asimismo, algunos bien recuerdan que, desde la entrada en vigor de la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, los establecimientos de hostelería en España deben ofrecer gratuitamente agua no envasada a los clientes que la soliciten como complemento de su servicio. Esto significa que cualquier consumidor puede pedir agua del grifo sin coste adicional, aunque el restaurante siga cobrando el resto de bebidas de su carta.
"Nosotros pedíamos hielo y para que se derritiera más rápido dejábamos un poquito del primer agua que pedíamos y así siempre", reconoce otro que usa el mismo método.
A partir de ahí aparecen otras prácticas mucho más discutidas. Algunos usuarios explican que una persona del grupo pide una bebida mientras el resto consume agua del grifo.
El agua, de casa
Pero la cosa aún puede ser más extrema: otros aseguran que rellenan el vaso en el baño o aprovechan una botella comprada previamente o traída de casa, guardada en el bolso, para compartirla durante toda la comida, comportamientos que dependen de las normas internas de cada establecimiento y que muchos restaurantes prohíben expresamente.
También hay quien sostiene que pedir primero una bebida embotellada permite solicitar después una jarra de agua sin inconvenientes, aunque esta posibilidad no forma parte de ninguna obligación legal y depende exclusivamente de la política de cada local.
La inventiva y el humor no tienen fin: "Yo pido sopa de miso y la dejo enfriar y luego me la bebo", dice una, mientras que otra asegura: "Yo voy con la mochila petada de latas de Cocacola".
Precisamente por este motivo, numerosos buffets incluyen en sus condiciones la prohibición de introducir bebidas del exterior o compartir determinados productos entre comensales. En algunos casos, incluso establecen un consumo mínimo por persona o aplican suplementos si se incumplen las normas del establecimiento.
Mientras algunos consideran que pedir agua del grifo es un derecho reconocido por la legislación y una forma legítima de ahorrar, otros creen que este tipo de estrategias perjudican a negocios cuyos márgenes dependen en buena parte de la venta de bebidas, especialmente en los buffets libres con precios muy ajustados.
Lo que sí deja claro la legislación es que ofrecer agua no envasada de forma gratuita es una obligación para los establecimientos de hostelería. A partir de ahí, cualquier otra práctica dependerá de las condiciones fijadas por cada restaurante y del respeto a sus normas de funcionamiento.
Fotos | Zak Chapman y Quang Nguyen Vinh.
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios