Todos los expertos recomiendan comer arándanos, pero es imprescindible lavarlos correctamente para no desperdiciar sus beneficios

Arandanos

Son muy saludables, pero también delicados. Si no se lavan bien, podrían perder cualidades e incluso tener un efecto perjudicial en la salud

Liliana Fuchs

Editor

Los arándanos azules son uno de los productos más citados por médicos, nutricionistas, científicos y expertos en la salud como uno de los alimentos más saludables. Con muy pocas calorías, concentran una gran cantidad de micronutrientes llenos de beneficios y son muy fáciles de incorporar a nuestra dieta. Pero, como cualquier alimento, hay que tomar algunas precauciones antes de consumirlos, sobre todo a la hora de lavarlos.

Porque sí, los arándanos hay que lavarlos antes de comerlos o de usarlos en la cocina, por muy lustrosos y limpios que parezcan en su envase, no digamos ya si los hemos adquirido a granel. Como señala Beatriz Robles en Come seguro comiendo de todo, todas las frutas y las verduras tienen que pasar por el chorro del grifo, se coman con piel o peladas. En el caso de los arándanos, además, los tomamos enteros, como si fueran caramelos, por lo que es crucial que cada fruto esté en condiciones óptimas.

Robles insiste en que todos los vegetales hay que lavarlos porque pueden tener restos de suciedad, polvo, microorganismos o residuos de pesticidas o de otros productos fitoquímicos. Y, aunque estos últimos son los que siguen teniendo peor fama, en realidad son los que más se controlan: la legislación regula estas sustancias de forma muy estricta, estableciendo Límites Máximos de Residuos (LMR) con márgenes de seguridad sumamente amplios para garantizar que no supongan un riesgo para la salud por el moho.

Cómo lavar los arándanos

Lo más importante es recordar que los arándanos hay que conservarlos correctamente en la nevera en cuanto llegamos a casa, y que solo deben lavarse inmediatamente antes de usarlos o consumirlos. Son frutos muy delicados, como las fresas, y la mínima humedad puede reblandecerlos, acelerar la pérdida de calidad y favorecer la aparición de moho.

Hay una excepción; si aplicas bien esta técnica para alargar su conservación tendrás que lavarlos antes, pero con una solución de agua y vinagre, y secándolos a conciencia después.

Pero si quieres evitar ese paso, simplemente basta con coger la cantidad de bayas que vayas a necesitar cada vez, revisando que no haya ninguna estropeada o con signos de moho, y lavarlas al momento. La forma más fácil y efectiva es enjuagarlos en un colador en el fregadero, bajo el chorro del agua fría, procurando que no salga con mucha presión para no dañar los frutos. Remueve con suavidad y deja que se enjuaguen bien.

Una vez limpios, escurre el agua removiendo el colador con cuidado, y déjalos sobre papel de cocina absorbente o un paño limpio que no suelte hilos y que no hayas lavado con suavizante, para secarlos con suavidad.

Para más seguridad

El agua sola suele ser suficiente para lavar la fruta y verdura, pero no basta para eliminar por completo posibles patógenos como Salmonella, Listeria o E. coli. La presencia de estos microorganismos en los alimentos es excepcional, pero puede ser un potencial riesgo para personas más vulnerables, como mujeres embarazadas, ancianos, niños muy pequeños o personas con un sistema inmunitario debilitado.

En este caso, la AESAN recomienda sumergirlas durante 5 minutos en 3 litros de agua con una cucharadita (5 ml) de lejía para uso alimentario, o en las proporciones que indique el fabricante. Ojo: no sirve la lejía corriente de limpieza, solo las indicadas específicamente para la desinfección de alimentos y agua. Después, enjuaga con agua los arándanos y sécalos de forma normal.

Solo la fruta sana nos asegura que aprovecharemos al máximo todos sus beneficios y propiedades saludables. Los arándanos son muy delicados y la humedad puede estropearlos y hacer que pierdan esas propiedades. Si además provocamos la aparición de moho u otros microorganismos, podrían ser perjudiciales para la salud. De ahí la importancia de prestar atención a cuándo y cómo lavamos los alimentos.

Imágenes | Magnific/azerbaijan_stockers/bublikhaus

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