
Este es el sencillo truco para que las toallas vuelvan a oler bien y recuperen una suavidad como la de los hoteles
Nos vamos de vacaciones y al secarnos con la toalla del hotel queremos esa misma sensación para nuestra casa durante todo el año, pero en casa parece imposible de conseguir.
Ahora bien, en casa, con el paso de los lavados, es habitual que pierdan parte de su esponjosidad. También pueden empezar a desprender un olor desagradable incluso después de salir de la lavadora, un problema que suele estar relacionado con la acumulación de restos de detergente, humedad y bacterias entre las fibras.
Un poco de vinagre
Para evitarlo, distintos especialistas en cuidado textil, entre ellos los expertos de La Mallorquina, recomiendan modificar un hábito muy extendido: prescindir del suavizante y sustituirlo por una pequeña cantidad de vinagre blanco durante el lavado.
Aunque pueda parecer contradictorio, el vinagre blanco no deja olor en las prendas una vez termina el lavado. Su función es ayudar a eliminar los residuos de detergente y minerales que se van acumulando en las fibras, además de actuar como un desinfectante natural frente a bacterias y hongos responsables del mal olor.
Los expertos aconsejan añadir una tapa de vinagre blanco en el compartimento destinado al suavizante. De esta forma, las fibras conservan mejor su capacidad de absorción y recuperan parte de la suavidad perdida con el uso.
Además, adicionalmente este truco también ayuda a desprender las pelusas que suelen soltar las toallas nuevas durante sus primeros lavados.
El suavizante no siempre es la mejor opción
Aunque muchas personas recurren al suavizante para conseguir toallas más agradables al tacto, desde La Mallorquina recuerdan que un uso continuado puede dejar una película sobre las fibras que reduce su capacidad de absorción y hace que, con el tiempo, pierdan volumen.
Por eso recomiendan utilizar poco detergente, elegir programas delicados o de corta duración y lavar las toallas con agua fría o templada para prolongar la vida útil del tejido.
El bicarbonato también puede ayudar
Otra alternativa para eliminar olores y refrescar las fibras consiste en añadir media taza de bicarbonato de sodio durante el lavado. Eso sí, los expertos advierten de que no debe mezclarse con el vinagre en el mismo ciclo, ya que ambos productos reaccionan entre sí y reducen buena parte de su efecto. Lo más recomendable es utilizarlos en lavados diferentes, alternativamente.
El mantenimiento no termina cuando acaba la lavadora. Para evitar la aparición de malos olores conviene tender las toallas nada más finalizar el programa y dejarlas secar en un lugar bien ventilado. Nada de tenerlas presasa en la lavadora hasta que nos acordemos de ellas.
Si se utiliza secadora, el aire caliente ayuda a levantar las fibras y recuperar parte de esa sensación mullida característica de las toallas nuevas, siempre que se seleccione un programa adecuado para este tipo de tejido.
Lavar las toallas aproximadamente una vez por semana, emplear detergentes suaves y sustituir el suavizante por vinagre blanco son tres de los hábitos más eficaces para mantenerlas limpias, absorbentes y con mejor aspecto durante más tiempo.
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