Los expertos en limpieza también usan palillos de dientes: estos son sus ocho trucos favoritos

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Sirven para pequeñas reparaciones, ayudan a limpiar rincones imposibles y pueden solucionar problemas cotidianos sin necesidad de herramientas especiales

Joana Costa

Editor

De la imagen de aquel hombre que se hurgaba los dientes con un palillo en los años 80 a la influencer de hacks de vida que usa los palillos para arreglar su hogar se han saltado muchas pantallas.

Ahora bien, la realidad es que para la mayoría de los comunes, los palillos de dientes acaban olvidados en un cajón hasta la próxima reunión o comida especial, si es que en esas se acuerdan de salir. 

Sin embargo, su tamaño, la resistencia de la madera y su punta fina los convierten en una herramienta muy útil para tareas domésticas que poco tienen que ver con la mesa. Esta obra dela ingeniería puede utilizarse para limpiar, reparar pequeños desperfectos e incluso facilitar algunos trabajos de bricolaje.

Donde los tornillos ya no sujetan

Cuando un tornillo deja de agarrar porque el agujero de la madera se ha agrandado, no siempre hace falta cambiar el herraje. Una solución sencilla consiste en introducir varios palillos impregnados en cola para madera dentro del orificio, romper el sobrante y dejar secar. Después, el tornillo vuelve a encontrar superficie donde fijarse con firmeza.

Limpiar móvil, teclado y mando a distancia

Aunque venden aspiradores específicos del tamaño de una grapadora, los palillos son una gran escoba para dispositivos electrónicos. Los puertos de carga, las teclas del ordenador o los botones del mando acumulan polvo y suciedad en zonas donde un paño no llega. Un palillo permite retirar esos restos con precisión y sin rayar las superficies. Algunos profesionales de la limpieza incluso recomiendan humedecer ligeramente la punta con alcohol isopropílico para mejorar el resultado.

Saber cuándo el aceite está listo para freír

No hace falta disponer de un termómetro de cocina. Basta con introducir la punta de un palillo en el aceite caliente: si aparecen pequeñas burbujas a su alrededor de forma inmediata, significa que el aceite ha alcanzado la temperatura adecuada para empezar a freír. No obstante, otro gran truco es echar un trozo de cebolla del sofrito o lo que se vaya a cocinar para probar.

Desatascar saleros y botes de salsas

Con la humedad, los agujeros de los saleros o las boquillas de algunas botellas de kétchup y mostaza terminan obstruyéndose. Un simple palillo permite retirar los restos acumulados sin deformar el plástico ni dañar el recipiente.

Retocar pequeños desconchones de pintura

Para cubrir un arañazo en un mueble, una puerta o un rodapié no siempre hace falta sacar un pincel. Mojando la punta del palillo en pintura es posible aplicar una cantidad mínima justo sobre el desperfecto, evitando manchas y consiguiendo un acabado mucho más preciso y natural.

Levantar juntas de goma sin dañarlas

Las juntas de goma de táperes, botellas térmicas o recipientes herméticos suelen ser difíciles de retirar con los dedos. Utilizar un palillo para levantar uno de los extremos facilita la operación y reduce el riesgo de deformarlas o romperlas.

Aclararse con el celo

Uno de los trucos más prácticos consiste en colocar un palillo bajo el extremo del celo o de la cinta de embalar antes de guardarla. La próxima vez será mucho más fácil localizar el inicio de la cinta sin tener que buscarlo durante varios minutos.

Sellar pequeños agujeros antes de pintar

Además de reforzar un tornillo flojo, los palillos también sirven para rellenar pequeños agujeros en la madera. Introducidos con un poco de cola y cortados al ras, crean una base sólida que puede lijarse y pintarse después, dejando la reparación prácticamente invisible.

Fotos | Pexels/Robert Fontanilla e IA

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