Servicios de suscripción a cervezas, ¿una opción interesante?

¡Qué duro es mi trabajo! Suscribirme a dos clubs de cerveza para conocer su funcionamiento, el sistema de compra, la eficacia en el envío y, como no, poner a prueba la calidad de las cervezas. Todo para poder comprobar si los servicios de suscripción a cervezas son una opción interesante, que es lo que voy a contaros a continuación.

Como comentaba al principio, he probado dos: el club de la cerveza de Mumumío, una conocida empresa de venta de productos gastronómicos ecológicos por internet, y también el servicio de BirraBox, ambos bastante similares en cuanto a forma y precio, aunque tienen sus matices.

Un vistazo a…
Cómo tirar la caña perfecta

Una suscripción clara y transparente como una pilsener

Nunca me han gustado demasiado las suscripciones, siempre es fácil apuntarse y luego para dejar de recibir —y pagar— los productos hay que hacer malabares y acabar enviando un burofax con la partida de nacimiento y un análisis de sangre.

En este caso, la cosa no es así, en ambos es tan fácil apuntarse como desapuntarse. Para lo primero basta con seguir un proceso de compra similar a cualquiera en internet, y para lo segundo tan solo es necesario acceder a nuestro panel de usuario y marcar la opción de que ya no queremos recibir más envíos. Si más adelante queremos volver a activar la suscripción, realizamos la operación a la inversa y listo.

En Mumumío además ofrecen la posibilidad de adquirir la caja de un mes sin tener que suscribirse y luego acordarse de desactivar la suscripción. Cómodo para los que estén interesados en una selección de cervezas en concreto y teman olvidarse de anular la suscripción después. En Birrabox te piden una confirmación por correo electrónico antes de cargarte en tu cuenta el siguiente envío.

Envío y empaquetado

Ambas empresas son muy cuidadosas con todo el proceso de envío, así como del empaquetado. De las dos recibes un correo electrónico avisándote de cuándo se va a realizar la entrega, para que puedas estar en casa para recibir el paquete, y cumplen lo prometido.

En cuanto al embalaje, las cervezas venían en dos cajas bastante resitentes, con el logotipo correspondiente en la parte exterior. La única diferencia es que las de Birrabox venían separadas por unos pequeños listones de cartón, para que no chocaran unas con otras, algo que no lleva la de Mumumío, aunque igualmente las cervezas llegaron en perfecto estado.

En el interiore de las dos cajas encontramos una hoja bien maquetada en la que se describen las cervezas que tendremos el honor de probar, desde el tipo de cerveza que es, hasta una pequeña nota de cata y un poco de su historia.

Las cervezas

Es en la selección de las cervezas donde radica la mayor diferencia entre ambos servicios de suscripción a cervezas, y será probablemente lo que haga decantarnos por una u otra (o ninguna, claro).

Las cervezas que ofrece Mumumío son todas artesanas y de pequeñas cervecerías de españolas, mientras que Birrabox ofrece una selección de las mejores cervezas de todo el mundo combinadas con cervezas artesanas nacionales.

Así, en este envío, Mumumío incluía Caelia, una brown ale de Soria, Saramagal Inmaculate, una belga de Galicia, y Burro de Sancho Roja, una red ale realmente deliciosa. Por otro lado, en la caja de Birrabox encontramos la mítica Krombacher, la pilsener más consumida de Alemania, La Trappe Witte, una poco habitual cerveza blanca trapista, y L’Anjub Jub, una de las cervezas artesanas más conocidas.

De Birrabox, pues, conocía todas las cervezas que me iban a enviar —todas muy buenas, sea dicho—, mientras que de las que llegaron de parte de Mumumío no había oído hablar de ninguna, por lo que fueron un maravilloso descubrimiento.

Quizás la opción de Birrabox resulte más interesante para alguien que comienza en el mundo de las cervezas y quiera descubrir nuevas, mientras que Mumumío es más para cerveceros experimentados, cansados de las cervezas más comerciales, que buscan sabores auténticos y productos que les sorprendan. No obstante igual Birrabox cambia en los próximos envíos, pues ambos acaban de comenzar, y por ejemplo la caja de septiembre incluirá tres cervezas nacionales que no conocía, entre ellas una de las de que en Julio me envió Mumumío.

El precio

Ambas cajas tienen un precio muy similar. Birrabox envía seis cervezas —dos de tres variedades— por 15 euros, gastos de envío incluídos, mientras que la caja de Mumumío cuesta 30 euros, pero incluye cuatro cervezas de cada variedad, 12 en total.

Este es quizás otro factor de decisión. Si sois de los que no queréis quedaros con ganas de más, cuatro es un buen número de cervezas para hacerse con un sabor. Por otro lado, una suscripción de 15 euros es más asequible que una de 30, aunque el precio por cerveza sea el mismo: dos euros y medio, más caro que si las compráramos sueltas, pero con la comodidad de recibirlas en casa y que nos descubran nuevas cervezas.

¿Que os parece? ¿Os resultan interesantes los servicios de suscripción a cervezas? Yo de momento me voy a quedar suscrito al de Birrabox, porque creo que me ayudará a conocer cervezas que compartir con vosotros, aunque de vez en cuando me haré con una caja de Mumumío para disfrutar de sus excelentes cervezas artesanas.

Nota: Para la realización de esta prueba, ambas empresas han cedido un cupón de descuento con el que pagar el primer mes de suscripción

Más información | Birrabox, Mumumío
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