Voy a Engordar, lleva tu plato favorito como una joya

Marta Miranda

Colaborador

Sí, estamos locos por la gastronomía, por la comida, por comer. Tanto como para hacer kilómetros por cenar en determinado restaurante o comprar un género difícil de encontrar. Muchos de los que nos circundan no nos entienden, y otros se pegan a nuestros lomos pensando que algo bueno caerá. Solo nos faltaba llevar nuestro plato favorito colgado como si fuera la medallita del Sagrado Corazón.

Pues podemos, no digo más; además de calzarnos esas modernas pulseras que parecen el cordón de un Franciscano, o lucir el diamante que nos regalaron por el aniversario, si queremos dejar bien claro quiénes somos y qué nos gusta podemos colgarnos del cuello un huevo pasado por agua o lucir una salchicha en hojaldre en el dedo corazón. Ahora que lo pienso, no me irían mal unas kokotxas colgadas de las orejas, o una fabada asturiana sobre mi pecho.

Se trata de la colección Voy a Engordar, de Mi Patata Corazón, una propuesta original que se sale de lo común a la hora de diseñar bisutería. Nacidos, no tanto de la glotonería como de la fascinación de una anticuaria por el colorido y la estética de los escaparates de las pastelerías, son piezas tan delicadas y pequeñas como curiosas y bien cuidadas. Como bien las califica su autora, pequeñas joyas gastronómicas.

Vía | Mi Patata Corazon
En Directo al Paladar | Maridaje de vino y arte en Madrid
En Directo al Paladar | Vaduva, las joyas del vino