
No obstante, no hay que lanzar las campanas al vuelo: se ha realizado en un pequeño grupo de población, muy concreto y sobre determinados marcadores
Negar que en los últimos años parece no dejarse de hablar de los medicamentos para perder peso como Ozempic o Wegovy sería negar la mayor. La semaglutida se ha convertido en el fármaco de moda entre las personas que quieren adelgazar, a pesar de que los diabéticos conocían desde hace años este principio activo, muy importante en el tratamiento de esta patología.
Por eso, también abundan estudios clínicos que ahondan e intentar encontrar otras aplicaciones terapéuticas a la semaglutida. Uno de ellos, publicado en la revista científica Nature Communications el pasado mes de mayo apunta a que la semaglutida podría ralentizar ciertos procesos relacionados con el envejecimiento biológico.
Pero no, no lancemos ningún tipo de campana al vuelo. No se trata de que Ozempic nos rejuvenezca ni que Wegovy supusiera un elixir de la eterna juventud, sino que producirían alguna modificación en determinados marcadores moleculares que se asocian al deterioro celular.
Tras 32 semanas de tratamiento, se comprobaron los relojes epigenéticos, unos sistemas de modificación del ADN que sirven para valorar el envejecimiento biológico que puede ser diferente de nuestra edad cronológica, según Science Daily.
Ozempic para frenar el envejecimiento: una afirmación a coger con pinzas
La cuestión sobre el estudio es que la muestra fue muy pequeña –apenas 84 personas– y, lo más importante, todos eran adultos con VIH y con lipohipertrofia, una patología asociada al VIH que supone un trastorno metabólico donde se acumula grasa abdominal en exceso.
La elección de este segmento poblacional no es casual, lógicamente. Se buscó este perfil porque las personas portadores del VIH presentan habitualmente un envejecimiento biológico más acelerado.
Pues bien, algunos de los indicios del estudio comprobaron que un reloj epigenético mostró que el riesgo de enfermedades asociadas a la edad o muertes prematuras se ralentizaría casi en cinco años por cada año de tratamiento con semaglutida. Insistimos: no se lancen campanas al vuelo.
Las limitaciones del estudio apuntan ellas mismas a que estas estimaciones se producen sobre el modelo molecular, no con la edad de los pacientes.
Aún así, el estudio también aportó luz sobre cómo la semaglutida podría beneficiar a los pacientes con VIH, con cambios significativos en varios órganos como cerebro, corazón, riñón, hígado o procesos antiinflamatorios. Sin embargo, los investigadores insisten en que la semaglutida no revierte el envejecimiento ni nos hace más jóvenes.
La cuestión del estudio es comprobar por qué pasa esto. Una de las primeras pautas es que la semaglutida supondría reducir la grasa visceral, muy vinculada al envejecimiento y a procesos inflamatorios y, por tanto, a una disminución de la inflamación crónica.
¿Es una buena noticia? Sí. ¿Queda mucho por estudiar? Sí. ¿Hace la semaglutida más jóvenes a las personas? No. ¿Me puedo pinchar Ozempic para ralentizar mi envejecimiento? No. Pero, con todo y con eso, es algo positivo.
Referencias
- Michael J. Corley, Varun Dwaraka, Alina PS Pang, Danielle Labbato, Ryan Smith, Allison Ross Eckard, Grace A. McComsey. Semaglutide slows epigenetic aging in a randomized trial of HIV-associated lipohypertrophy. Nature Communications. 2026 May 19;17(1):6606. https://doi: 10.1038/s41467-026-72861-3
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios