Democrático y tropical: el restaurante que sirve un omakase a la mexicana en Madrid sin que parezca que estamos en misa

Es la segunda 'apertura' del Grupo Costeño en la capital tras Hotaru, la literal puerta de entrada de Amaterasu, su nuevo concepto

Jaime de las Heras

Editor Senior

La cocina japonesa no es una novata en España, pero sí vive un particular boom que hace que la veamos en bandejas de sushi de dudosa procedencia en lineales del súper, metida en delivery que, a menudo, hacen aguas y, como es lógico, en referencias de alta cocina que presumen de purismo.

Todo tiene su público y su público tiene también el restaurante Amaterasu, un escondrijo para apenas 16 personas frente al parque de El Retiro al que se accede por la puerta del restaurante Hotaru. 

Misma puerta, distintos espacios y distintos conceptos, pero una misma idea de partida: la del Grupo Costeño, un gigante de la hostelería mexicana que aterrizó en España en 2021 con el desembarco de Hotaru. Ahora, además, abren Amaterasu y lo hacen despojando de purismo al omakase.

Lo venden como tal, es cierto. Aunque tiene más de menú degustación que de omakase puro, un concepto que en la última década ha llenado Madrid de restaurantes japoneses que atiende, literalmente, por un término que significa: "en manos del chef".

Ejemplos, incluso de mucha calidad, no faltan en un Madrid que ha premiado con estrellas Michelin a algunos de ellos. Sin embargo, Amaterasu no entra en esa liga. No en la de buscar estrellas, sino en la de que la liturgia del omakase, con su barra y su disciplina nipona, se imponga sobre la diversión.

Amaterasu ocupa apenas media docena de mesas, dando ambiente de espacio clandestino o speakeasy, en el barrio de Salamanca.

Puede gustar más o menos, pero es su sentido de réplica. "No es un omakase al uso, sino un degustación", cuenta Alex Pérez, uno de los socios de Grupo Costeño. 

Omakase tropicalizado

"No vamos a cambiar el menú cada temporada ni cada mes", advierte. La idea del omakase de Amaterasu apunta más a mantener una serie de clásicos a un buen precio que, además, vivan en un entorno divertido con música y maridajes, lejos de la tradicional ortodoxia de lo que entendemos por un omakase, donde el tono de voz se mantiene bajo, la liturgia en torno al chef es prácticamente total y, en resumidas cuentas, pretende imbuir al comensal de un ambiente zen en todo momento.

El menú empieza con dos nigiri, pero no todo se estructura en torno al arroz.

"Tratamos de hacer algo que le guste a la mayor parte del público", explica Alex Pérez que, considera, tras haber probado muchos restaurantes japoneses de Madrid con esta idea de omakase que "el espacio es aburrido".

En Amaterasu creen que hay espacio para algo más. "Normalmente son espacios blancos y beiges, con música bajita y decoración minimalista. Nosotros aquí lo tratamos de modificar y lo tropicalizamos; por las noches tenemos un DJ, que hace que el ambiente sea más dinámico y desenfadado", explica.

Tostada de atún rojo.

Con una impronta muy mexicana que van puliendo en función de feedback de los clientes, Amateresu, a pesar de su nombre, es muy latino, aunque en sus elaboraciones haya algún nigiri más clásico. Si la palabra fusión se viene a la mente, Amaterasu responde a ello. Sobre todo por la cantidad de aderezos y guiños de México que hay en salsas y elaboraciones, utilizando chiles y aliños con los que cambiar el paradigma del menú.

A un precio que, para este tipo de conceptos, resulta accesible, Amaterasu no pretende entrar a competir en la liga del purismo, casi litúrgica, como si se entrase en misa. 

Un vistazo a…
Consejos para viajar seguro este verano

Estar en un restaurante, no estar en misa

"No queremos eso. Queremos que la gente venga, que venga a echar un drink y que encuentre algo un poquito diferente", cataloga. No dice mejor. Tampoco dice peor. Solo dice diferente como una forma de cambiar el paradigma de que puedas comer un omakase de inspiración japonesa con muchos guiños a Latinoamérica sin la sensación monástica o de tener que pasar el día allí.

"A mí me ha pasado de llegar a un omakase de ese estilo en Madrid, donde quizá quieres comer en hora y media y te van a decir 'vete' porque no es lo que ofrecen", razona Alex Pérez, que explica que el Amaterasu que tienen en la ciudad mexicana de Monterrey es totalmente distinto.

Aquí, en Madrid, apenas dan para 20 comensales, no doblan mesas y ocupan un espacio abovedado de ladrillo visto en las entrañas de Hotaru. Sobre si la idea es, simplemente, escalar Amaterasu si el público da su visto bueno y hacerlo más grande, lo tiene claro. "No, Amaterasu puede salir de aquí, tener otro espacio, pero la idea no es tener un restaurante de 60 plazas; como mucho tener un par de mesitas más", razona. 

Lubina en beurre blanc de miso.

Y lo hacen por un ticket de 85 euros con el menú cerrado de 12 pases con varios nigiri, una tostada (al estilo mexicano) de atún rojo, gyozas y un par de principales de carne y pescado que, para el Madrid actual, están muy bien ajustados en calidad y precio, y con un maridaje opcional de entre 35 y 45 euros que, de nuevo y para el actual Madrid –y para estar frente a El Retiro– es más que competitivo. 

Amaterasu

  • Dónde: Calle de Alcalá, 99.
  • Precio medio: 85 euros el menú degustación cerrado sin bebidas.
  • Horarios: de miércoles a domingo, servicio de mediodía y servicio de noche.
  • Reservas: en su web.

En DAP | Receta de arroz para sushi

En DAP | Receta de sushi




Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com

VER Comentarios