
La joven de 29 años reside en Australia y volvía de un concierto de Bon Jovi en Londres
Chloé, de 29 años vive en Australia, pero es francesa. Como tantos expatriados, echa de menos muchas cosas de Francia, entre ellas, la comida. Por eso aprovechó un viaje a su tierra para traerse algunos recuerdos de su país natal, pero no contaba con la inflexible legislación australiana en materia de aduanas. Una lata de alubias olvidada en la maleta le ha salido muy, muy cara.
La joven había planeado un viaje la primera semana de septiembre para asistir a un concierto de Bon Jovi en Londres y, ya de paso, pasar algunos días en Francia visitando a su familia y amigos. No tuvo ningún incidente al regresar a su lugar de residencia, hasta que, días más tarde, recibió la notificación de una cuantiosa multa. 4.300 dólares australianos, unos 2.700 euros de multa que debe pagar en un plazo de 28 días.
La afectada contaba el incidente en un sus redes sociales, muy afectada, pues fue un descuido desafortunado. La lata de cassoulet, un guiso típico francés a base de alubias blancas y carnes, le había costado menos de un euro en un supermercado, pero se olvidó por completo de declararla en el formulario de entrada en la aduana de Australia. Y el país es muy estricto en los controles que protegen la biodiversidad del país.
En 2015 entró en vigor la actualizada Ley Federal de Bioseguridad que contempla multas de hasta 4.368 dólares australianos por no declarar productos que representen un alto riesgo para la fauna, flora o los ecosistemas locales, y son especialmente meticulosos con la introducción de alimentos y bebidas. “Por un cassoulet de 1,50 €, he perdido todo mi dinero, todos mis ahorros”, se lamentaba la joven.
Imágenes | Magnific/prostooleh - Amazon
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