
El australiano Joseph Lidgerwood, chef del restaurante Evett, en Seúl, se enfrenta una posible pena de prisión por recurrir a este insecto en su menú
Convertir las hormigas en comida no es algo raro, pero, al parecer, en Corea del Sur puede suponerle al chef Joseph Lidgerwood, australiano de nacimiento, pero afincado en el país asiático desde hace varios años hasta un año de cárcel. Si bien no se ha publicado desde las autoridades coreanas quién es el cocinero, la realidad es que un sencillo vistazo a la escena Michelin de Seúl permite comprobar la identidad del cocinero.
Todo por incluir en su menú, dentro del restaurante dos estrellas Michelin Evett, hormigas que, según la ley surcoreana, no estaría permitido incluir como alimento. Así lo relatan medios locales, refiriéndose a un sorbete que el chef ofrece como prepostre y que, si las acusaciones del ministerio fiscal prosperan, podrían suponer un año de cárcel.
No solo eso. También una multa de 20 millones de wones surcoreanos, una cantidad que parece abrumadora, pero que al cambio son alrededor de 11.850 euros, aunque lo más grave de la ecuación es, evidentemente, la pena de cárcel.
Sería más allá del hecho de servir hormigas, algo que penaliza la ley, sino también por importar de manera ilegal las hormigas para el consumo humano, cuantificando así el transporte de hasta 50.000 hormigas, provenientes de Tailandia y de Estados Unidos, para aterrizar en su postre.
En sus alegaciones, Lidgerwood defiende que solo usa estos insectos en una pequeñísima parte su menú y que, además, se ofrecía al comensal la posibilidad de disfrutarlo sin ellas.
Aún así, la presencia de estas hormigas es parte del show –y del sabor– del sorbete, ya que, según fuentes surcoreanas, darían un regusto a lemongrass y servirían también para refrescar y limpiar el paladar. Más allá de la excentricidad, el problema para Lidgerwood es que este tipo de hormigas no forma parte de los diez insectos que la ley surcoreana sí permite comercializar y servir.
No es una cuestión menor, según el ministerio fiscal, este tipo de hormigas contienen hasta 55 veces más metales pesados que los insectos comestibles corrientes. De esta manera, Lidgerwood se sigue defendiendo con que solo el 60% de sus comensales apuestan por la versión total del plato y que en otros países se usan hormigas de manera recurrente como ingrediente.
Ahora, queda esperar al 2 de septiembre, fecha en la que el tribunal dictará sentencia sobre los actos de Lidgerwood, el chef responsable de poner las hormigas en un plato que la ley no permite.
Imágenes | Instagram de Joseph Ligderwood / Sai Pixels
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