
Es uno de los pescados más humildes que hay, pero eso no significa que no podamos ilustrarlos con facilidad
Hemos de reconocer que pocos elementos causan tanto caos culinario en nuestra cocina como las anchoas, boquerones o bocartes. No por el producto en sí, sino por cómo nos referimos a ellos.
Habitualmente, salvo algunas zonas geográficas, el término boquerones se utiliza en el sur de España para el producto en fresco o cuando se cocina con él, mientras que en el norte de la península se suele hablar de bocartes –para la elaboración en fresco– y destinar el término anchoa solo cuando vamos a hablar de prepararlos en salazón.
En cualquier caso, todo el rato hablamos del mismo animal: Engraulis encrasicolus. Y, a menudo, obviamos con este sabroso pescado una forma especialmente fácil, rápida y agradecida de prepararlo.
Precisamente tal y como hacen en el restaurante Infame, en Madrid, cuyo nombre no hace justicia a la fama gastronómica de un local que está en la actual nueva y buena ola de La Latina.
Alex Santamaría oficia aquí con buena mano y muy a la vasca, fiel a sus orígenes, y aquí precisamente prepara una de las formas más rápidas y sabrosas de cocinar este pescado: hacer anchoas a la plancha. O boquerones a la plancha, vaya.
Ni rebozar, ni meter en vinagre, ni enharinar… Nada de complicaciones: simplemente una buena plancha y los tendremos listos. Aunque hay algún detallito que puede hacer que sean supremos, evidentemente.
De hecho, estos boquerones a la plancha tienen un pequeño truco: un remate de horno. Es importante, aún así y como cuenta Alex Santamaría, "comprar la anchoa más grande que se pueda y pedirla que nos las abran en mariposa".
Luego, en casa, "la sazonamos, ponemos una sartén antiadherente súper caliente y echamos una gotita de aceite". Tras este gesto, cuenta, "solo las marcamos por el lado de la carne hasta que queden doraditas".
Se retiran y en esa sartén, opcionalmente, podemos hacer un refrito de ajo, la clásica bilbaína con "ajo, guindilla, vinagre y aceite". Aunque este paso, si quisiéramos, lo podemos omitir.
Para rematar las anchoas o boquerones, que apenas dejen olor y queden bien de temperatura, llega el toque de horno. "A 250 ºC durante un minuto y medio o dos minutos", cuenta y ya se emplatan. En su caso, cuando es temporada, con unos pimientos rojos asados en el medio.
En DAP | Boquerones en vinagre
En DAP | Boquerones fritos
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