“Me lo aconsejó nuestro fontanero en Francia”: este sencillo truco cambiará para siempre la forma en la que cocinas la cebolla

Cebolla

En ocasiones necesitamos una perspectiva diferente sobre recetas que creíamos dominar para descubrir sabores completamente nuevos

Liliana Fuchs

Editor

Muchas de las recetas que se han aprendido en mi casa no proceden de libros o programas de cocina, sino del boca oreja en el barrio y en la familia. Compartir consejos culinarios es una pasión común al ser humano, y a veces las ideas más revolucionarias llegan de quienes menos esperábamos. Por ejemplo, del fontanero que lo mismo te reforma el baño, que te dice cómo cocinar las cebollas.

Es lo que le ha sucedido a Debora Robertson, escritora y periodista especializada en temas domésticos, que lleva unos años ya instalada en una bonita y antigua casa de un pueblo en Francia, desde donde comparte sus peripecias y muchas recetas de cocina. Aunque ya cuenta con una nutrida experiencia en la gastronomía francesa, el contacto con la población local, las visitas a mercados y los vecinos siguen descubriéndole platos y trucos.

Una de las últimas revelaciones le ha llegado de uno de los fontaneros que se está ocupando de ampliar los baños del piso superior, quien, casualmente, había trabajado de chef años antes. Y, según cuenta Robertson, cada día pasan un rato charlando sobre temas culinarios al terminar la jornada.

Fue así como el buen hombre, al ver cómo estaba preparando una tarta salada, le reveló un método para cocinar las cebollas que, en palabras de Robertson, ha revolucionado para siempre su forma de cocinarlas.

El plato que estaba preparando es una variante de la tarta de cebolla, una especie de quiche donde destaca el protagonismo de esta verdura combinada con quesos, hierbas y alguna que otra especia. Nuestra receta es mucho más simple, pero el truco clave se puede aplicar igualmente: en lugar de simplemente pochar la cebolla sin dejar que coja mucho color, hay que potenciar su caramelizado.

“Ah, no, primero dora un poco la mantequilla antes de añadir las cebollas, fríelas a fuego un poco más fuerte, añade un poco de miel para que se caramelicen, un poco de salsa de soja y un chorrito de caldo de ternera para darle más sabor…”, revelaba el fontanero. 

Tan solo hay que derretir primero la mantequilla dejando que empiece a tornarse dorada, algo tostada, para luego echar las cebollas con unas hojas de laurel, tomillo, un chorrito de salsa de soja, un poco de miel, caldo y sal. Primero hay que saltear todo a fuego medio, mejor si se deja la tapa, cinco minutos, y después se deja caramelizar lentamente a fuego bajo, destapado, removiendo de vez en cuando. Tras unos 25-30 minutos, estarán listas para usar de relleno en nuestra tarta salada, coca o lo que nos apetezca.

El fontanero recomendaba enriquecerlas con caldo de carne demás de soja y miel, pero también funcionaría con caldo de pollo o incluso de verduras, si bien el sabor será menos intenso. Debora Robertson sugiere, para una tarta de cebolla estilo francés, usar queso comté en el relleno.

En DAP | Recetas de quiche

En DAP | Cebolla caramelizada

Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com

VER Comentarios