Supera, con creces, a alimentos como el queso parmesano y, además, tiene mucha menos grasa
Vivimos en un tiempo aparentemente obsesionado con la proteína, convertida en el macronutriente de moda en los últimos años. Influencers, creadores de contenido, nutricionistas y supermercados parecen haberse volcado en hablar constantemente de los alimentos más ricos en proteína que pueden formar parte de nuestro día a día.
Basta con entrar en cualquier supermercado para comprobar cómo se han ensanchado de forma sistemática los lineales de refrigerados, donde se anuncia a grandes voces la presencia de proteína.
Sin embargo, si quieres encontrar uno de los alimentos más proteicos del supermercado, es muy posible que no tengas que acudir a ese lineal repleto de derivados lácteos. De hecho, tampoco hace falta ir al mostrador o al lineal de los quesos, donde se presume una y otra vez de que los más curados son los más ricos en proteínas. Y, en efecto, así es: a medida que pierden agua, aumenta la concentración de nutrientes, de modo que cuanto más curado está un queso, más proteína contiene. Pero también concentra más sodio y más grasa.
Aun así, el producto más proteico que puedes encontrar en un supermercado probablemente no sea ni un fruto seco, ni un queso parmesano, ni tampoco un embutido de cerdo, aunque algunos, como el lomo embuchado, destacan por su alto contenido proteico y, según el tipo de cerdo, pueden aportar menos grasa de la que solemos imaginar.
El ejemplo del parmesano es muy ilustrativo. Se trata de un alimento riquísimo en proteínas, que puede superar con facilidad el 35 % sobre el peso total. Sin embargo, a menudo se pasa por alto que también tiene un porcentaje elevado de grasa, algo lógico en un queso.
La mojama, la reina de las proteínas
Frente a él hay un producto muy español —y difícilmente puede encontrarse algo más mediterráneo— que es una auténtica bomba de proteínas y que, además, apenas contiene grasa: la mojama de atún. Eso sí, tiene una contraprestación clara: su alto contenido en sal.
La mojama es una salazón muy tradicional, elaborada desde hace siglos en el sur de España y también en algunas zonas del Levante. Consiste en curar con sal y deshidratar trozos de pescado. Lo más habitual es que se elabore con atún de aleta amarilla, aunque también puede hacerse con otras variedades, como el atún rojo o el patudo.
En cualquiera de estos casos, estamos ante uno de los productos con mayor concentración de proteína que pueden encontrarse en un supermercado, llegando en muchos casos a superar el 40 % sobre el peso total. Conviene insistir en que esto no significa que haya que consumirlo en grandes cantidades. Hablamos de un alimento muy proteico, sí, pero también de un producto con una cantidad de sodio muy relevante debido a su proceso de salazón, con porcentajes que pueden oscilar entre el 3% y el 8%, dependiendo de la marca.
Por tanto, no es un alimento para tomar en grandes dosis, pero sí conviene tenerlo en cuenta si lo que buscas es una opción especialmente rica en proteínas: en ese terreno, la mojama de atún gana por goleada a muchos otros productos.
Si buscas proteína, la mojama de atún es una gran candidata, aunque no hay que olvidar que también contiene una cantidad elevada de sal. Solamente el whey, el cual no es un alimento al uso, tendría más proteínas.
En DAP | Recetas con atún
En DAP | Recetas con pescado
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios