Gastroguía de Benidorm: qué comer en una de las ciudades más visitadas de España y qué restaurantes no debes perderte

Benidorm

A pie de playa esperan arroces y restaurantes para guiris, pero también buenos pescados, bodegas sorprendentes y bares de toda la vida donde las tapas y las raciones son las reinas del baile

Jaime de las Heras

Editor Senior

Más allá del prejuicio hacia sus rascacielos y hacia un turismo de masas que desbordó un pequeño pueblo marinero de la costa alicantina, Benidorm es mucho más. Es un edén para viajeros de toda clase, incluyendo una abigarrada comunidad vasca que tiene la devoción de pasar por el callejón 'del coño' —no se asusten, luego lo explicamos— y de una colonia británica y alemana muy fiel.

Adictos al sol de invierno y a su siempre potente reclamo turístico, Benidorm es a la vez oasis y solución para encontrar un refugio en cualquier estación, aunque es cierto que sus veranos, si pretendemos huir de la masificación, no van a ser los más tranquilos.

Icono del desarrollismo, negar a Benidorm su importancia cultural y, sobre todo, la calidad de su destino turístico —mal que pese es acogedora, hospitalaria, variada y sus playas, como la de Poniente, tienen nivel— es innegable.

Con los clichés aparcados sobre esa estética neoyorquina que se apuntala en la Marina Baja alicantina al son de rascacielos y bloques de viviendas, Benidorm es un destino turístico de primer orden, aunque gastronómicamente no está al mismo nivel. Aún así, sí tiene un buen puñado de restaurantes que merecen la pena probar.

Hemos acompañado la guía con un mapa que puedes cargar en tu Google Maps –como este de Soria– que compartiremos el próximo viernes solo entre los suscriptores de nuestra newsletter Al fondo hay sitio. ¿Aún no te llega? Aquí mismo puedes suscribirte. 

Índice de Contenidos (27)

Qué es típico comer en Benidorm

¿Cómo? ¿Qué Benidorm tiene platos típicos? Pues sí, en Benidorm no se puede olvidar que hay una costumbre marinera y hortelana importante, opacada, pero importante, y que mucha parte de ella se traslada a su mesa, sobre todo a las domésticas.

Eso no quita que, como turistas, normalmente la gente elija opciones que distan mucho de ser tradicionales. Entre los platos clásicos de la ciudad está el arroz caldoso con boquerones, espinacas y calabaza.

Otro de los platos típicos del pasado hortelano de la ciudad son las habas 'removidas' (faves sacsaes en valenciano), donde se usan habas tiernas en una cuchara contundente y también con cierto caldo donde suele haber carne. No en vano, verlas en un restaurante es muy raro.

Como en otras zonas de Alicante, lo clásico es ver más arroces como el arroz del senyoret o el arroz a banda, igual que la aparición del alioli lo hace casi omnipresente en cualquier arrocería. No en vano, es fácil encontrar lugares comer un buen arroz en Benidorm. 

Tortas de San Blas. ©Visitbenidorm.com

A la ecuación de platos típicos, algunas referencias de bollería como las toñas y los panquemados persisten en el imaginario colectivo del benidormense, aunque no tanto del turista, pero sí se pueden encontrar algunos buenos bollos en este sentido. Especialmente relevantes son los bollos de Sant Blai, una suerte de torta que se consume principalmente en San Blas, el tres de febrero. 

Los mejores bares de raciones y tapas en Benidorm

Más que tapas diremos pintxos, pues la populosa comunidad vasca que llegó a Benidorm en los años sesenta —y que no se ha ido de aquí, o que vuelve cada verano— exportó sus barras a la ciudad alicantina, por eso no nos extrañemos que algunos de los locales del tapas alley como lo llaman los británicos o 'callejón del coño' como lo llaman los vascos. Su nombre real es Paseo de la Carretera, pero el apodo vasco procede de la expresión '¡coño, tú también por aquí!', pues es cruce de caminos indispensable en la ciudad.

La Cava Aragonesa

Es uno de los bares de tapeo más antiguos y emblemáticos del casco viejo, plantado en la plaza de la Constitución, a la entrada de la conocida como "zona de los vascos". El zaragozano Francisco del Castillo lo abrió en 1980 como un bar de 30 metros cuadrados que servía copas de cava con canapé, de ahí el nombre; su hijo y su nuera lo ampliaron en los noventa. 

Su larguísima barra está siempre llena de pintxos y de yescas, las tostadas de pan con tomate y aceite que sirven en más de un centenar de combinaciones con embutidos, quesos, salazones y ahumados. También tiene comedor, y una bodega de más de 700 referencias de vinos y cavas.

Bar Mal Pas

Otro bar infalible para tapear y atracarse de arroces en pleno centro de Benidorm. No hay que perderse el de boquerones y espinacas, el gran arroz local, pero tampoco el trato a los pescados y mariscos, sobre todo a la brasa y a la plancha. 

Detrás de los fogones, Javier orquesta algunos de los mejores arroces de la ciudad. No es un bar barato, a pesar de su estética, pero se come muy bien y es un acierto seguro donde suele ir el público local. Mejor reservar.

La Mejillonera

De nuevo en el centro de Benidorm, otro clásico. Huelga decir que la bandera del local son los mejillones, que preparan de doce maneras distintas, siendo al estilo Xábia uno de los más tentadores, pero también los hay al vapor o en vinagreta. Además de ellos, una buena carta de arroces, incluyendo el de espinacas y boquerones, merecen bien pasarse por aquí. Clásico donde los haya, es un lugar especialmente cotizado para los que buscan donde comer paella en Benidorm.

Gaztelutxo

Santo y seña de ese germen vasco, el Gaztelutxo tiene a bien ser una pequeña embajada de los pinchos en pleno Benidorm. Chistorra, morcilla, bacalao, pimientos rellenos, tortilla de bacalao, tortilla de patata… Imprescindible si queremos tapear con calidad en Benidorm a precios bastante comedidos y con más de 20 años de garantía. En cierto modo, a pesar de su carácter vasco, es uno de los restaurantes tradicionales en Benidorm por antonomasia. 

Ostrería Bi-Arritz

Ostrería Bi-Arritz.

En plena calle Santo Domingo, entre barras de pintxos, este diminuto bar de aire francés va a lo suyo: ostras. Abiertas al momento, de Arcachon o fines de claire, y acompañadas de una copa de cava, prosecco o blanco, aunque también hay caracoles a la francesa en mantequilla, foie y quesos franceses. Sin cocina ni pretensiones, funciona como aperitivo antes de seguir tapeando o como parada final de la noche, y el dueño se acuerda de lo que piden los habituales. Media docena de ostras y una copa de vino rondan por apenas nueve euros.

Dharma Wine Bar

Un gastrobar en Poniente donde el vino manda y la cocina acompaña. La gracia está en beber por copas para recorrer denominaciones, estilos y variedades sin comprometerse con una botella en una de las propuestas más valientes de la ciudad actualmente con este bar de vinos que toca muchos palos y todos con acierto. 

En el plato, cocina de picoteo cuidada: ensaladilla de atún rojo y ventresca, croqueta de chistorra y pecorino, alcachofa con hummus y panceta ibérica o lomo bajo con tempura de berenjena. 

Restaurantes donde comer bien y barato en Benidorm

Benidorm no es una ciudad cara, aunque podemos desconfiar del precio demasiado amable de ciertos restaurantes. En cualquier caso, incluso en zonas muy turísticas vamos a encontrar restaurantes de calidad y no podemos calificar como 'restaurantes para turistas' todos los establecimientos. 

Lo que sí es difícil es encontrar mesa a partir de junio en los mejores restaurantes de la ciudad, pero eso es otro cantar.

Las Gaviotas

Restaurante competitivo donde los haya. Esta freiduría de toda la vida de Benidorm despacha frituras de pescado y de marisco a buen precio, con chopitos y alcachofas fritas entre lo más pedido, además de arroces y una carta amplia. Local de grandes dimensiones y mantel de papel, la fórmula de la casa es fritura, ensalada y pan tostado con alioli. Un clásico: en verano también se llena, así que mejor asegurar la reserva.

La Santa María

Sandwich Es Mallorquí en La Santa María

El restaurante del hotel Barceló Benidorm Beach, abierto también a no alojados, se asoma al paseo de Levante con una terraza con vistas a la playa. Su carta de tapas viajeras fusiona el recetario español con otras cocinas del mundo: jamón ibérico, gamba roja, calamar o presa ibérica conviven con guiños mexicanos, italianos y asiáticos. 

Desde 2025 la casa ha reforzado el acento latinoamericano, con ceviches, tacos y carnes marinadas, un menú degustación de cuatro platos y una coctelería de autor con fruta tropical pensada para maridar. También, como homenaje al mundo del bikini, ha preparado una carta con media docena de sándwiches (salados y dulces) en diferentes panes que resulta sorprendente y apetecible desde coqueteos baleares con sobrasada y queso de Mahón hasta pastrami, crema de cacahuete o la clásica versión con jamón y queso. 

Ongi Etorri Manolo 1

Seguramente una de las arrocerías con mejor relación calidad precio, no de Benidorm, sino de la Comunitat Valenciana. Un clásico a pie de playa, con buenas vistas sobre las arenas de Poniente. También, fiel a ese perfil vasco, tiene buenas carnes y cortes bastante gruesos que harán las delicias de los carnívoros y una oferta de desayunos que, para despertar con la playa ante tus ojos, están muy bien.

La Bahía

Cambiamos de playa y nos vamos a la de Levante, donde el Bahía lleva más de tres décadas siendo otro referente dentro del comer bien y a precio ajustado en Benidorm. Restaurante competitivo, sin alardes, con menú del día, frituras, platos combinados y buen tamaño, además de arroces también de calidad sin pasarse con el precio.

Casa Toni

De entrada tiene un precio amable, aunque si nos vamos a los palos más altos de la carta sí podemos dejarnos más pasta. Es un buen sitio para comer marisco a la plancha, sea del tipo que sea, disfrutar de sus arroces, del buen trato a los pescados e, incluso para carnívoros, opciones de chuleta a la brasa más que sorprendentes. 

El ticket medio crece si empezamos a alegrar la carta, pero es de calidad, y sus arroces tampoco deben pasarse por alto en el que, a mi juicio, es uno de los restaurantes imprescindibles en Benidorm.

Chico Calla

Entre la vanguardia y el producto, el fenómeno Chico Calla, que se originó en la ciudad de Alicante hace más o menos una década ha seguido creciendo. Estética cuidada, apuesta por la materia prima y por platos de precio contenido, su carta de picaeta y paraeta es accesible, divertida, bien presentada y de calidad, dando un toque de modernidad a platos y decoración, que no siempre es muy habitual en los restaurantes de Benidorm.

La Fava

Recuperar el Benidorm de siempre, de huertas y pescados, no tiene por qué ser ni difícil ni caro. Fran Burgos lo demuestra en este bajo de una calle peatonal del centro que toma el nombre del bar que su abuela Pepa, pescadera del mercado municipal, abrió en 1953. Cocina autodidacta con producto de la lonja de Altea y del mercadillo de los martes, coca a la calda con embutido de la zona, sepionets, mollejas, salazones que curan en casa y una tarta de queso de las más buscadas de la ciudad. 

Restaurante Rays

Hablar de Benidorm sin hablar de su colonia británica sería hacerse trampas, y este es su templo. Ray, un inglés llegado con el boom turístico de los setenta, abrió en 1979 esta freiduría de seis mesas en el casco antiguo. Desde 1990 la lleva Teresa Poveda, antigua clienta, junto a su hija, y apenas han tocado ni la decoración, de azulejo andaluz y recuerdos marineros, ni la carta. Bacalao o eglefino rebozado en cerveza y frito al momento, patatas cortadas a mano, guisantes machacados caseros, pan con mantequilla y té en tetera. 

Marisquería Córdoba

Más de tres décadas en el Paseo de la Carretera, el tapas alley de los británicos, hacen de la Córdoba una de las marisquerías más concurridas del centro. Lo suyo son las mariscadas y el marisco al peso: almejas, gamba roja y blanca, carabineros, cigalas, navajas, langosta o bogavante, con una mariscada variada. 

Restaurantes gastronómicos en Benidorm

No es una ciudad especialmente cara, aunque dependerá de hacia dónde orientemos nuestro foco gastronómico. Si bien es cierto que hay ofertas algo más onerosas, Benidorm tiene la suerte de gozar de una temporada muy larga que permite un control de precios y calidad a lo largo del año sin hacer el agosto a costa del turista.

D-vora

También parte de la New Wave de Benidorm, la ciudad da cobijo a otro restaurante de aspecto informal pero de gran calidad en ejecución y estilo, con alma de chiringuito y con una de las terrazas más cotizadas de toda la ciudad. Ubicado dentro del hotel RH Canfali, su oferta de cocina mediterránea con algunos guiños de gastronomía francesa están entre las más apreciadas de Benidorm y sus menús degustación, competitivos y variados, merecen la pena.

Casa Guillermo

Fideua, arroces y mariscos en un ambiente elegante, clásico y de bastante tradición para un restaurante que es otro de los ejes en el fine dining de Benidorm. Muchos años de experiencia y también bajo ese perfil de restaurante para ocasiones especiales, Casa Guillermo es otro infalible en cuanto a elegir calidad en la ciudad.

La Falúa

Desde 2007, este restaurante de la segunda línea de Poniente, fundado por la chef María Teresa Carrasco, es una de las mesas de celebración por excelencia de Benidorm. 

Sala amplia y una cocina de mercado de mariscos, arroces y carnes como el chateaubriand, con entrantes de pescado crudo, tartar de atún y carpaccios, que conquistan a una clientela muy internacional. 

La bodega es amplísima, seguramente la mejor de la ciudad, con tintos, blancos, espumosos y vinos internacionales. En el piso de arriba, La Falúa Pub, con terraza con vistas al mar para la copa. 

ConBrassa

Si en Benidorm reina el arroz, la brasa tiene aquí su mejor embajador. ConBrassa, frente a la playa de Poniente, da nombre a un grupo con seis locales en la ciudad, y Licinio García, uno de sus responsables, fue elegido padrino del Benidorm Gastronómico 2025. Brasa de leña de encina para carnes de altura, como buey, black angus, wagyu y vaca gallega, con chuletón, entrecot y solomillo a la cabeza, pero también para el pulpo y el atún, protagonista de un menú propio. 

Dónde desayunar y hacer brunch en Benidorm

De toda su abigarrada oferta gastronómica, quizá la de los desayunos sea la que menos destaque, sobre todo porque la población suele desayunar en casa y el turista hace lo propio en los hoteles, pero hay alguna cafetería que sí merece la pena reseñar.

Valderrama Café

Pequeño espacio de café de especialidad y pastelería en pleno centro, nuevo como local pero respaldado por un obrador con más de 35 años de oficio en Benidorm. Todo lo dulce sale de casa: cruasanes de mantequilla, hojaldre artesano y bollería dulce y salada recién hecha, incluyendo los particulares abelicos. En la barra, espresso, filtro, cold brew y café en grano para llevar de tostadores como Flamante (El Campello) o Rebeldes (Valencia), con orígenes que van rotando, además de matcha latte y leches vegetales. 

El Café de Axel

Cafés de especialidad, su propia tienda, tartas caseras y dulces como muffins o carrot cakes y muy buen ambiente hacen de este café moderno una de las paradas obligadas para desayunar o merendar en la ciudad. No se puede negar que sorprende en Benidorm, porque bien podría estar en barrios modernos de ciudades como Madrid o Barcelona, así que el lujo de tener a Axel en Benidorm bien merece que pasemos por allí.

Madness Coffee

Huevos revueltos, tostas con aguacate, salmón, café de especialidad, repostería casera, buen rollo y decoración cuidada. Otro café de corte moderno que hace las delicias de locales y turistas en Benidorm y que en los fines de semana se convierte en punto fundamental de encuentro.

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