Hidden Coffee Roasters rescata la histórica Granja Vendrell con una propuesta local donde el café de especialidad convive con la esencia de la vieja Barcelona
Hay locales que son más que un negocio: son parte del paisaje emocional de una ciudad. Y en Barcelona, donde la renovación urbana a menudo borra los rastros del pasado, ver reabrir una granja fundada en 1921 con su identidad intacta es casi una celebración.
Así ocurre con la nueva Granja Hidden de Hidden Coffe Roasters, en la calle Girona 59, de nombre que suena a café para expat pero que ocupa el espacio que durante casi un siglo fue conocido como Granja Vendrell y que vuelve a la vida gracias a Hidden Coffee Roasters, tostadores barceloneses con una década de recorrido.
Un lugar para locales
Aunque el temor de muchos vecinos era que la reapertura con una marca de café de especialidad convirtiera el lugar en otro enclave para turistas o nómadas digitales. Pero Carlos Moral, director y propietario de Hidden, deja clara su intención, y no va justamente en la dirección expat.
Según publica la prensa local, esta cadena descarta convertir el enclave en un sitio de brunch y quiere seguir siendo una cafetería de barrio. Su declaración resume bien el espíritu del proyecto: preservar la esencia popular del local, con precios moderados y una carta pensada para el público barcelonés.
Patrimonio protegido
El edificio mantiene su estatus de patrimonio protegido, y eso garantiza que sobrevivan joyas como su rótulo Art Déco original. Moral cuenta que la reapertura se ha hecho de la mano de Demetri Vendrell, antiguo propietario, que cerró el negocio en 2019 por jubilación.
Ahora, el nuevo equipo ha recuperado el alma de la antigua granja, actualizándola con la calidad de un café cuidadosamente tostado y con una estética sencilla, fiel a su historia.
Hidden Coffee Roasters nació en Les Corts, en 2014, mucho antes de que los cafés de especialidad se pusieran de moda en la ciudad. El propietario defiende que llevan tostando café desde 1979 y nunca han querido alejarSe de la idea del café de proximidad y honesto.
Ciertamente, un café con leche cuesta 2,50 euros y un cortado 2,20, con la posibilidad de elegir entre mezclas de notas herbáceas o de frutos secos y chocolate. En cada taza se entrega una pequeña tarjeta que detalla el origen y las características del café, una muestra de transparencia más que de marketing.
Como las antiguas granjas catalanas
La oferta gastronómica es sencilla y familiar. Se mantiene el espíritu de las antiguas granjas catalanas, con bocadillos, tostadas y bollería artesanal, servidos de 8 a 19 h. El pan procede del Forn Sant Josep, las tostadas combinan clásicos como el jamón ibérico o la tortilla francesa con opciones contemporáneas como la de aguacate, brie y miel. Tampoco falta el bikini tradicional, ni su versión más golosa con pastrami.
Los postres conservan el guiño a la antigua Vendrell, con el flan de café con nata o el imprescindible café vienés, mientras que los huevos ecológicos a la plancha y la leche fresca remiten a los desayunos de antes. No hay artificio ni florituras: solo producto, cercanía y un respeto absoluto por la historia del local.
Esta reapertura es, de hecho, el tercer intento de resurrección de la Vendrell desde su cierre, tras los proyectos efímeros de 2023 y 2024. Pero la combinación de oficio, autenticidad y un discurso coherente con el barrio parecen darle ahora una estabilidad que antes faltaba.
Hidden Coffe Roasters
- Dirección: Calle Girona, 59 (Barcelona).
- Precio medio: 10 €
Foto | granjahidden/Instagram y granjavendrell.com
En DAP | Este restaurante es de Barcelona, pero parece un rincón de Napolés, con mural de Maradona incluido
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios