Restaurante Alboraya 72, especialidades sirias escondidas en Valencia

La primera vez que fui al restaurante Alboraya 72, cuyo nombre responde únicamente al número y a la calle de Valencia en la que está situado, era más un bar normal que un restaurante sirio. En la carta había algunos entrantes sirios como el paté de garbanzos o el paté de berenjenas, pero lo demás eran bocatas y tostadas típicos de otras bocaterías. Pero el dueño era sirio de pura cepa, así que los patés estaban deliciosos.

Con el tiempo, supongo que en vista de la demanda de la parte siria de la carta, fue eliminando todo rastro de bocadillos y dejando únicamente especialidades sirias en la carta, amén de subir paulatinamente los precios. No es que llegara a ser caro, pero a mi sensible bolsillo ya no le sentaba tan bien ir y, aunque mi paladar renegaba, hacía tiempo que no iba.

Hace un par de días, por un acontecimiento familiar, tuve la oportunidad de volver, y ante la sorpresa de todos ahora había un menu degustación muy completo por 10 euros --bebida, postre o café incluidos, si no recuerdo mal-- así que ese menú es el que os voy a presentar.

Lo primero que sale de la cocina del restaurante Alboraya 72 cuando pides el menú degustación es una ensalada de hierbabuena, pero el hambre de los comensales me impidió fotografiarla a tiempo, así que vais a tener que imaginaros una ensalada verde más o menos normal, muy bien aderezada y acompañada del toque inequívoco de la hierbabuena.

Los siguientes platos en salir son para mi, lo mejor del restaurante: los patés sirios. En el menú hay incluidos tres, uno de garbanzos, el más típico, uno de berenjenas, el mejor en mi opinión, y uno de yogur, el más suave. En la carta también hay uno de pimientos ligeramente picante que, si no recuerdo mal, estaba igualmente a la altura de estos tres.

Tras haber dado buena cuenta de los patés gracias al pan de pita --ni se os ocurra usar los cubiertos o el dueño vendrá con cara de pocos amigos a explicaros como se come-- ahora es el turno de las tortitas de verduras.

Las tortitas de verduras son un bocado ligero y crujiente, con muchos matices y sabores, pero todos muy delicados. Son perfectas para relajar el paladar y el estómago para el siguiente plato, que es más bien contundente.

Tras la ligereza de las tortitas, ahora pasamos a un bocado tan comocido como intenso. Se trata de un plato con falafel --croquetas de garbanzos-- y fatay --empanadas de carne--, ambos acompañados de una salsa de yogur muy rica.

Afortunadamente solo hay uno de cada por barba, porque si no en el estomago de los presentes no hubiera cabido el siguiente plato, que también es uno de mis favoritos y del que preparé recientemente una variante: las brochetas al curry.

Acompañadas por un arroz con canela y fideos realmente sorprendente, las brochetas al curry son el colofón a un menú de degustación muy completo, con mucha variedad en los platos y la medida justa para saciar a un estómago hambriento sin pasarse.

Para ayudar a la digestión y rematar con un puntito dulce, lo mejor es pedir una ración de pastelitos sirios con miel y elegir algún café o infusión de las que te ofrece amablemente el camarero.

Como estábamos llenos solo pedimos media ración de pasteles, que incluía unos nidos hojaldrados con miel y almendras, unas galletitas con semillas de sésamo y otras que eran como unos pequeños polvorones de almendra. Estaban realmente ricas, suaves y matizadas, con la cantidad de miel justas para no resultar pesadas.

Por último, para acompañar a los pastelillos, nada como un café o una infusión. La oferta era café con cardamomo, infusión de canela o té con hierbabuena. He probado los tres y, aunque todos tienen su punto, me quedo sin duda con la infusión de canela, que es una auténtica delicia para el olfato y el paladar. Huele tan bien que es difícil aguantarse las ganas de darle un sorbito aunque aún esté demasiado caliente como para no quemarse.

Una vez acabada la infusión, ya no quedaba más remedio que pagar de buena gana e irse a casa disfrutando de los aromas que aún revoloteaban en la nariz y el paladar. Daba pena tener que despedirse de tan rica comida y de ese local pequeño y agradable, pero lo bueno es que por ese precio, volveremos pronto.

Restaurante sirio Alboraya 72

C/ Alboraya 72 46010 Valencia Tel: 96. 360 35 44 Precio del menú: 10 euros, primera bebida incluida

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