Con intenso sabor a chocolate pero nada pesada, esta mousse es ideal para coronar un menú de fiesta y además es apta para veganos
Un menú festivo exige un buen postre a la altura. Para eso están las ocasiones especiales, para darse caprichos, y nada pone el colofón de la Pascua como el chocolate. Claro que estaremos ya hasta arriba de otras delicias y no querremos renunciar a nuestros dulces tradicionales de Semana Santa, por eso lo mejor es optar por un postre ligero, pero elegante e irresistible, como una mousse.
Hay muchas formas de hacer una mousse de chocolate. La versión más canónica utiliza nata además de huevos y mantequilla para obtener su típica esponjosidad, y otras recurren a la gelatina para lograr cierta firmeza suave. Ninguno de esos ingredientes es necesario para conseguir una versión mucho más ligera que además sea apta para alergias e intolerancias varias, para vegetarianos y veganos. Con solo dos ingredientes básicos, la mousse de chocolate vegana es un postre sorprendente que repito a menudo.
Y resulta perfecto precisamente para Semana Santa, sobre todo si vas a cocinar el típico potaje de Vigilia en versión exprés, con garbanzos cocidos de bote. Guarda todo el líquido de la conserva, llamado aquafaba, y úsalo para hacer esa sorprendente mousse que puedes personalizar de muchas maneras.
Usa un buen chocolate negro de calidad y solo un poco de azúcar añadido, o edulcorante líquido, si sois muy golosos en casa, o no añadas ningún endulzante para saborear al máximo la intensidad chocolatera. Para asegurarte de enmascarar por completo el regustillo del líquido de los garbanzos, añade esencia de vainilla, una pizca de licor de café o naranja, o café soluble en polvo y/o ralladura del cítrico.
Cuando haya reposado sus horas en la nevera y la superficie esté firme, decora la mousse con ralladura de chocolate o cacao en polvo, coco rallado, hojitas de menta, fresas o frutos del bosque, almendra laminada tostada, chocolate blanco, mascarpone o yogur endulzado... al gusto.
Es un postre muy sabroso pero nada pesado, perfecto para coronar un menú copioso de Domingo o Lunes de Pascua, y dejar sitio para las últimas torrijas de la temporada en la merienda o para la mona de Pascua tradicional típica de estos días.
Otra opción también bastante ligera es la mousse de chocolate sin lácteos pero con huevo, usando agua, y súper fácil es la mousse de chocolate de tres ingredientes sin huevo.
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