El dakdoritang (닭도리탕) es uno de esos platos coreanos que entran solos cuando apetece algo calentito y con sabor. Es un estofado de pollo picante, con patata y verduras, que se cocina todo junto en una olla y se sirve para compartir. No tiene misterio, pero el resultado es brutal.
Es comida de cuchara, de mojar arroz en la salsa y repetir. Pica, sí, pero puedes ajustarlo sin problema. No es un guiso rápido, pero tampoco complicado: lo pones al fuego, dejas que haga su magia y listo.
Los ingredientes del dakdoritang
El protagonista es el pollo, y aquí merece la pena decirlo claro: mejor con hueso. Igual que haríamos con cualquier guiso de pollo de aquí, el hueso aporta sabor al caldo y hace que el estofado quede mucho más rico.
Las verduras son sencillas y muy de guiso: patata, zanahoria, cebolla y cebolleta. Y luego están los ingredientes coreanos, que son los que hacen que este plato sepa a dakdoritang y no a otro guiso cualquiera. El gochugaru es chile coreano seco molido. Su picante es más llevadero que el de otros chiles secos, lo que permite usarlo con alegría sin que el plato se vuelva incomible. El gochujang es una pasta de chile fermentada, espesa, que también pica y tiene un punto dulce muy característico. Junto con la salsa de soja, el ajo y el jengibre, forma la base del sabor del plato. Son ingredientes fáciles de encontrar hoy en día en supermercados asiáticos.
Ingredientes
- Pollo troceado con hueso 700 g
- Agua hasta cubrir el guiso
- Patata 1
- Zanahoria 1
- Cebolleta china 2
- Cebolla pequeña 1
- Dientes de ajo 2
- Salsa de soja clara 2 cucharadas
- Gochugaru una cucharada
- Mirin una cucharada
- Gochujang una cucharadita
Cómo hacer Dakdoritang
- Tiempo total 1 h
- Elaboración 1 h
Empieza picando la cebolla. Pela la patata y la zanahoria y córtalas en trozos de guiso, sin hacerlos pequeños. La cebolleta china córtala en trozos de unos cinco centímetros y resérvala para el final.
En Corea es habitual darle una primera cocción al pollo solo con agua, para limpiarlo. Pon el pollo en una olla, cúbrelo con agua fría y llévalo a ebullición. Cuando empiece a hervir, deja uno o dos minutos, tira ese agua y enjuaga ligeramente el pollo. No se busca cocerlo, solo quitar impurezas.
Mientras tanto, prepara la salsa mezclando el ajo rallado o muy picado, la salsa de soja, el gochujang, el gochugaru y el mirin, hasta que quede todo bien integrado.
En la olla limpia, vuelve a poner el pollo junto con la cebolla picada. Añade toda la salsa, mezcla un poco y cubre con agua nueva, la justa para que el pollo quede casi cubierto. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja que se cocine con calma, hasta que el pollo empiece a estar tierno.
Añade la patata y la zanahoria. Sigue cocinando hasta que estén casi blandas y la salsa haya reducido un poco. Si ves que hay demasiado líquido, deja la olla destapada los últimos minutos.
Al final, añade la cebolleta y cocina solo unos cinco minutos más, lo justo para que se ablande pero siga teniendo textura. Sirve bien caliente y, si te apetece, termina con semillas de sésamo por encima.
Con qué acompañar el dakdoritang
Esto se come sí o sí con arroz blanco para aprovechar bien la salsa. Si quieres acompañar con algo más, lo típico es poner un poco de kimchi o algún banchan sencillo, pero tampoco hace falta liarse.
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