El médico e investigador defiende la dieta mediterránea como la única respaldada ampliamente por la ciencia por sus beneficios saludables
Hay médicos y expertos en salud que no siempre predican con el ejemplo. No es el caso de Eric Topol, reputado cardiólogo y profesor de medicina transacional con una larga carrera como investigador en la que se ha especializado en la ciencia de la longevidad. En su día a día, Topol, de 71 años, afirma seguir una dieta similar a la mediterránea con la que lleva casi medio siglo sin probar la carne roja.
El autor de Super Agers: An Evidence-Based Approach to Longevity ha dedicado gran parte de los últimos años de su carrera a estudiar en profundidad qué es lo que hace falta para convertirse en uno de esos llamados super agers, personas que no solo logran vivir muchos años, sino que superan los 80 años sin padecer las enfermedades crónicas más comunes en adultos mayores. Y no solo lo estudia, también lo practica en casa, sabiendo que la dieta juega un papel fundamental para envejecer con salud.
“Sigo una dieta similar a la mediterránea porque creo que es la mejor opción”, compartía recientemente en una entrevista a The Washington Post. “Mucha verdura, fruta, legumbres, plantas, salmón y otros pescados. Además, hace ya unos 45 años que no como carne roja”. El experto defiende la dieta mediterránea como la única que ha recibido el respaldo de multitud de investigaciones y estudios por sus beneficios saludables, y trata de aplicarla en su día a día.
Su dieta rutinaria puede parecer frugal, pero asegura que consume las calorías que su organismo necesita según su edad y estilo de vida, activo sin excesos y procurando dormir bien cada noche. No se salta el desayuno, que suele consistir en una buena ración de yogur griego desnatado con fruta o frutos del bosque y granola.
Consume una gran cantidad de frutos secos durante toda la jornada, que son su gran pasión, una gran fuente de de proteínas vegetales y otros nutrientes, el picoteo perfecto y a menudo su almuerzo de media mañana, si no tiene compromisos sociales.
Para cenar también es fiel a su plato favorito, una ensalada completa cuya composición va variando en función del día o la época. “Mezclo lechuga y rúcula, y le añado un montón de zanahorias ralladas, tomates y aguacate”. Varias veces a la semana le añade pescado que compra congelado, hornea y trocea antes de echarlo por encima, y le gusta incorporar de vez en cuando queso y otras hortalizas como el maíz cuando están en temporada.
No tiene problemas en comer fuera de casa si surge la ocasión, procurando optar por platos de pescado o marisco y sin obsesionarse en si es o no demasiado sano. También se permite tomar algún helado y galletas si le apetece algo dulce, aunque prefiere optar por frutas secas si le surge un antojo dulce después de la cena, que mantiene cada día a las 19.00 horas, como suele ser costumbre en Estados Unidos. Y su gran debilidad, que procura no comprar, son chips de tortilla, su 'placer culpable'.
Como consejo general, Topol recomienda a todo el mundo seguir una dieta que no promueva la inflamación, es decir, que se base lo máximo posible en alimentos frescos, evitando la gran mayoría de ultraprocesados. Y lanza otro mensaje: “No caigas en la moda de las proteínas y consumas cantidades ridículas y excesivas de proteínas que solo se excretarán o se eliminarán por la orina”.
Imágenes | Freepik/timolina - Eric Topol
En DAP | Las Blue Zones bajo la lupa: ¿La alimentación vegetal es el secreto de la longevidad?
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios