Tras casi un siglo haciendo la mejor horchata de Alicante con recetas de la abuela, este local es historia viva de la ciudad

Para muchos alicantinos y visitantes de la zona, este casi centenario obrador prepara la mejor horchata de la provincia, además de dulces caseros de toda la vida

Liliana Fuchs

Editor

Todavía quedan unas semanas para escaparse a Alicante y peregrinar a un pequeño local enmarcado con azulejos azules, muy cerca del Mercado Central. Es reducido, pero inconfundible; el gran vaso con pajita que anuncia el lugar a modo de cartel y las más que probables colas a su entrada hacen que sea imposible pasar de largo. Es la Horchatería Azul, todo un icono de la ciudad portuaria, y uno de los negocios familiares más queridos por sus vecinos y visitantes veraniegos.

Entre tanta franquicia y locales clónicos que aparecen desaparecen sin personalidad, casi parece un milagro encontrarse con establecimientos como este, sin pretensiones pero elegante, con ese encanto de los antiguos comercios de toda la vida. Y toda la vida parece que esta horchatería lleva alegrando los veranos de los alicantinos y turistas pues, como muchas heladerías artesanas, solo abren cinco meses al año.

Un negocio casi centenario y familiar

Hoy son las hermanas Mari Ángeles e Inma Sorribes quien están al frente del obrador y el mostrador, compaginando sus respectivos trabajos de profesora y abogada el resto del año. Ellas representan a la tercera generación de un negocio que fundó su abuela hace casi ya un siglo, y esperan que sus propios hijos tomen las riendas en el futuro próximo. Por lo pronto, ya están aprendiendo las recetas.

Fue la abuela de ambas, originaria de Monnegre, cerca de Jijona, quien dio forma a las fórmulas secretas que hoy endulzan Alicante cuando no le tocó otra que emprender para sacar adelante a la familia. Como contaba Mari Ángeles hace unos años a la también alicantina Virginia Buedo, la horchatería nació como economía de subsistencia en tiempos difíciles, cuando lo artesanal era la única opción.

El abuelo, Manuel Sorribes, enfermó antes de la Guerra Civil, y fue la abuela, Alejandrina Candela, todavía muy joven, quien se vio obligada a sacar a la familia adelante tomando las riendas de un negocio que arrancó oficialmente en 1930. Lo que empezó como una modesta actividad distribuyendo jarabe de horchata y cebada por los bares de la zona se convertiría en todo un obrador que fue adquiriendo cada vez más fama.

Gracias a que sus suegros les cedieron el local del edificio donde siguen hoy, que anteriormente había sido una fábrica de corcho, el matrimonio pudo sacar adelante a sus tres hijos dando forma a recetas desarrolladas por la propia Alejandrina, cuyos secretos han permanecido guardados como tesoros en la familia, pasando de generación en generación.

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Horchata totalmente artesana

Las actuales propietarias recuerdan cómo todavía en tiempos de su abuela se seguía elaborando la horchata al más puro estilo artesanal, con lo que la precaria economía permitía. Las chufas y los granos de cebada se limpiaban y se cocían al baño maría a fuego lento, hasta obtener un líquido muy reducido y concentrado, el jarabe, con el que se elaborarían las bebidas añadiendo agua y que también vendían en furgoneta por la ciudad.

Con el tiempo los métodos cambiaron para ir incorporando maquinaria más eficiente, pero manteniendo el carácter completamente artesanal de la preparación, siempre preparando la horchata y todos sus demás productos en el propio obrador, a partir de la materia prima local. Incluso han querido mantener esa maquinaria que ya usaba su abuela, con un molino que a Alejandrina le facilitó el trabajo en su día, que luego usaría su hijo, y que hoy sigue funcionando tras haber sido restaurado por sus nietas.

El mismo local, la misma maquinaria y las mismas recetas, que las nuevas generaciones han ido aprendiendo de boca en boca y en vivo y en directo, sin fórmulas escritas que valgan. Recetas familiares que también siguen dando forma a otras bebidas tradicionales, como la limonada, y dulces de esos que, más que nunca, saben a meriendas en casa de la abuela, como los fartons y las cocas.

De la horchata de avellana al bollo de helado de chocolate

Todavía los padres de Mari Ángeles e Inma se mantuvieron más fieles al recetario original, pero ya la tercera generación ha sabido actualizar el negocio ampliando el catálogo de productos que complica más, si cabe, la elección de los clientes.

A la tradicional horchata de chufa de valencia ase han sumado nuevos sabores como almendra y avellana, incorporando también tendencias como el granizado de yogur o variantes sin azúcar. Y uno de sus productos estrella para acompañar las bebidas es el bollo relleno de helado, que tanto sus artífices como su clientela más fiel conocen como 'la hamburguesa del verano'.

Pese a que podría parecer una extravagancia fruto de las tendencias actuales, quizá bebiendo de las modas que imitamos de Italia al parecerse al brioche con helado siciliano, esta delicia lleva en la Horchatería Azul muchos años. Fueron los padres de Mari Ángeles e Inma quien lo introdujeron en Alicante hace décadas, trasladando el formato del helado de corte a la masa de bollo suizo, sustituyendo las clásicas obleas de barquillo. Lo único que ha cambiado es que ahora se sirve con una generosa bola de helado de diferentes sabores que elaboran en el local, utilizando bollos horneados en una panadería del barrio, también un obrador tradicional de la ciudad.

Camino de los 100 años y más allá

Las hermanas Sorribes nacieron, como quien dice, entre horchatas, pero los orígenes del negocio se perdían en la memoria de sus padres. El hijo de Alejandrina también recordaba la horchatería prácticamente siempre presente en su vida, sin saber a ciencia cierta en qué año arrancó oficialmente la historia del local.

El hallazgo de un documento gracias a las investigaciones del tercer hermano, Alejandro, dio hace unos años una fecha, 1940, pero recientemente han podido descubrir que su historia es aún más larga. Terminó por encontrar una licencia oficial de la abuela con el nombre ‘Horchatería Azul’ fechada en 1930. Casi un siglo de historia viva de la ciudad de Alicante, que sin duda celebrará por todo lo alto el próximo centenario del local.

El futuro de la Horchatería Azul parece más que asegurado con su éxito incombustible año tras año, y la pasión por el trabajo que han heredado la nueva generación de la familia. Un negocio de barrio, de los de toda la vida, que ha sabido mantenerse fiel a su esencia cuidando al cliente, adaptándose a los nuevos tiempos pero sin renunciar a lo que mejor saben hacer, pues la horchata de chufa sigue siendo, muchas décadas después, el producto estrella.

Y su autora ha recibido un último homenaje que termina por vincularla a la ciudad, cuando en 2024 la ciudad bautizó con el nombre de Alejandrina Candela el Centro de Formación de la Agencia Local de Desarrollo. Todo un ejemplo de mujer pionera y emprendedora que ha dejado una profunda huella en Alicante, sus vecinos y veraneantes.

Horchatería Azul

  • Dónde: Calderón de la Barca 38, Alicante.
  • Horarios: de lunes a viernes de 8:30h a 15:30h y de 16:30 a 23:00 horas.
    Fines de semana en horario ininterrumpido de 9:00h a 23:00 horas.
  • Calendario de apertura: del 1 Mayo al 30 Septiembre.
  • Contacto: 965 21 63 10.

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