El carpaccio de piña es un postre refrescante, visualmente atractivo y, sobre todo, muy sencillo de montar. Al presentar la fruta en finas láminas, se logra resaltar su color, mientras que el zumo de limón y el azúcar crean un almíbar natural que potencia su jugosidad. Es ligero e ideal para un final de comida entre amigos, por ejemplo.
El ingrediente diferencial en este caso es el Tajín. Sin embargo, la versatilidad de la piña permite explorar otros horizontes: se puede sustituir, por ejemplo, por chile en polvo para un toque ahumado, por pimienta rosa recién molida para un aroma floral e incluso por ralladura de lima con una pizca de sal marina para una versión puramente cítrica y marina. Sea cual sea la elección, el plus final de las especias lo hace inesperado y memorable.
Ingredientes
- Piña natural 1
- Zumo de limón
- Azúcar blanca o morena (a gusto)
- Tajin a gusto
- Coco rallado a gusto
Cómo hacer carpaccio de piña
- Tiempo total 7 min
- Elaboración 5 min
- Reposo 2 min
Cortar la base y la corona de la piña. Para que las láminas queden en forma de abanico o triángulos finos, cortar las rodaja en fino y luego dividirlas en cuatro. De tener una mandolina, se puede utilizar para que todas las láminas tengan el mismo grosor. Colocar las láminas de piña en un plato creando un círculo o corona, solapando ligeramente una pieza sobre otra. Deja el centro libre para una estética más limpia. Rocíar el zumo de limón uniformemente sobre todas las láminas. Esto no solo da sabor, sino que evita que la piña se oxide y ayuda a que el azúcar se adhiera. Espolvorear el azúcar por encima. Dejar reposar 2 minutos para que el azúcar se disuelva con el limón y el jugo de la piña, creando un almíbar natural. Terminar espolvoreando el Tajín (o tu especia elegida) con la mano para que quede repartido lo más parejo posible y no en montones. Y lo mismo con el coco rallado.
Con qué acompañar el carpaccio de piña
Com el plato ya tiene dulce, ácido y picante, el contraste de temperaturas es clave y por esto, una bocha de helado de coco es la pareja clásica. Transforma el plato en una especie de Piña Colada sólida, o bien un helado de mango para un resultado bien tropical o un helado de frutos rojos y yogur sin heladera para un contraste de color aún más intenso.
En DAP | Carpaccio de melocotón y frambuesa con crema de mascarpone
En DAP | Carpaccio de melón con almendras
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios