Las fresas con nata están muy bien, pero cuando descubres cómo quedan con este queso no hay vuelta atrás

Fresas Mascarpone

Sencillo, barato y al alcance de cualquier mano

Jaime de las Heras

Editor Senior

Son los últimos compases de junio los que marcan el fin de la temporada de fresas en España, un fruto que tenemos la suerte de disponer a costa de los invernaderos en enero, pero que, al aire libre, no empiezan a brotar hasta bien entrada la primavera.

Reconozco que, además, me pirran y que las utilizo bastante a menudo. No solo como postre o en desayunos, donde generalmente le sientan bien a cualquier día, sino también recurriendo a ellas en ensaladas y, aunque os parezca raro, salteándolas a veces con un poco de vinagre y sirviéndolas templadas.

Sin embargo, soy consciente de que España es un país que ama el concepto de las fresas con nata. No tengo nada contra él, claro, y de hecho entiendo que amemos a este binomio, pero a mí no me termina de seducir si nos pasamos de intensidad dulce con la nata, que acaba comiéndose por completo a la fresa.

Por eso, soy de los que prefiere, a menudo, jugar con esos contrastes ácidos como el vinagre o el zumo de naranja. Otra cosa es que seáis amantes de los lácteos y sigáis dando rienda suelta a vuestra imaginación con nata y yogures, pero si queréis ir un poquito más allá, salid de España.

Os vais al supermercado o a una tienda de quesos y buscáis un queso mascarpone, al que solemos solo poner cara por ser el ingrediente principal del tiramisú. Realmente, cuando uno lee las etiquetas del mascarpone tiene claro que está bastante más cerca de ser una nata que de ser un queso y, de hecho, no se considera técnicamente un queso.

Pero tiene lo mejor de los dos mundos porque tiene la untuosidad necesaria para abrazar a las fresas y, al mismo tiempo, no se pasa de frenada con el toque dulce, que aquí solo se lo da la propia dulzura que lleva la lactosa.

Así que, dicho y hecho, coge tu mascarpone, lo sacas del envase, lo meneas bien meneado –sin montarlo, pero que quede untuoso– y lo echas a voluntad sobre tu bol de fresas limpias y cortadas, y fliparás con lo que es capaz de hacer sin esfuerzo. Y, para ir más allá, si quieres le añades unas tortitas o unos crêpes y para qué te voy a contar. 

Imágenes | Novkov Visuals / Cats Coming 

En DAP | Recetas con fresas

En DAP | Eton mess

Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com

VER Comentarios