Tarta mousse de matcha: un delicioso postre japonés, sin horno

Bea Orviz Tjiang

Editor
¡Gracias!
1 votos

Hoy vamos a hacer una tarta mousse de matcha, para que le des salida a ese matcha que tienes en casa y no sabes muy bien para qué usar. Y encima fácil y sin horno.

Por si no lo conoces, el matcha es té verde, pero en polvo. Tiene todo un ritual para prepararlo bien antes de beberlo. Su origen es japonés, pero en Asia en general, aparte de beberlo, también se usa muchísimo en repostería.

Y es que el chocolate blanco y el matcha han nacido para ir juntos siempre. De verdad, es una combinación que no falla. Y te digo una cosa: a mí el matcha en bebida no me gusta nada… Pero en postres, siempre es un sí. Así que si eres de los míos, dale una oportunidad en repostería, porque esto es otro rollo.

Ingredientes

Para 1 unidades
  • Galletas tipo María para la base 100 g
  • Mantequilla para la base 50 g
  • Sal para la base
  • Nata líquida para montar para la primera capa 200 g
  • Yogur griego para la primera capa 80 g
  • Azúcar para la primera capa 50 g
  • Leche para la primera capa 105 g
  • Té matcha para la primera capa 15 g
  • Gelatina en polvo para la primera capa 6 g
  • Agua para la primera capa 30 ml
  • Nata líquida para montar para la segunda capa 200 g
  • Azúcar para la segunda capa 15 g
  • Chocolate blanco para la segunda capa 120 g
  • Leche para la segunda capa 80 g
  • Gelatina en polvo para la segunda capa 5 g
  • Agua para la segunda capa 25 ml

Cómo hacer tarta mousse de matcha

Dificultad: Media
  • Tiempo total 1 h
  • Elaboración 1 h
  • Reposo 4 h

Empezamos con la base: trituro 100 gramos de galleta María hasta que quede como arena fina, lo mezclo con 50 gramos de mantequilla derretida y lo paso al molde. Es un molde desmontable de 17 cm. Podéis utilizar también un aro de emplatar, lo que tengáis a mano. Aquí el truco es presionar muy fuerte, con el fondo de un vaso, con una espátula, para que quede bien compacto y luego no se desmorone al cortar. Esto lo meto en la nevera (mínimo una hora) para que se asiente. Mientras vamos a preparar la primera capa, la de mousse de chocolate blanco.

Primero disolvemos 5g de gelatina den polvo en 25 ml de agua. Esto tarda un poco en disolverse así que lo apartamos y seguimos con el resto. Vamos a montar 200 gramos de nata fría con 15 gramos de azúcar, hasta que esté cremosa. Que se vean marcas suaves al batir. A este punto se llega en pocos minutos. Vamos a taparlo con film y lo reservo en la nevera, junto con la base de galleta, para que no pierda forma mientras preparamos el resto.

Ahora, en un cazo vamos a calentar 80 gramos de leche a fuego bajo y derrito 120 gramos de chocolate blanco troceado, removiendo hasta que quede totalmente integrado. Apago el fuego y dejo templar. Añado la gelatina y remuevo hasta disolver. Dejo templar unos minutos. Saco la nata de la nevera y vamos a mezclarlo todo. Vierto poco a poco a la nata montada, y mezclo con una espátula siempre con movimientos suaves y envolventes.

Vamos a sacar de la nevera el molde, que la base ya estará bastante firme y aguantará sin problema la primera capa. Vierto toda la mezcla. Le doy unos golpecitos para igual la superficie. Tapo con film y me lo llevo otra vez a la nevera, en torno a una hora. El tiempo justo para limpiar y hacer la segunda capa verde.

Primero disolver 6g de gelatina en 30 ml de agua y reservar. La segunda capa es la de té matcha. Los pasos son muy parecidos a la primera capa. Vamos a montar 200 gramos de nata fría con 50 gramos de azúcar, exactamente hasta conseguir la misma textura. La reservo en la nevera.

En un cazo pongo 105 gramos de leche a fuego bajo, sin que hierva, y añado entre 15 gramos de matcha. Os recomiendo tamizar el matcha para que no os queden grumos rebeldes. Remuevo bien hasta que no haya grumos, apago el fuego y añado 8 gramos de gelatina en polvo, mezclando sin parar hasta que se disuelva del todo. Dejo que se temple un par de minutos, y ahora incorporo 80 gramos de yogur griego natural y lo mezclo hasta que quede totalmente liso.

Y ya con esa mezcla tibia, la voy incorporando poco a poco a la nata montada con movimientos suaves, exactamente igual que la otra capa. Cuando lo tengo listo, lo vierto al molde. Vamos a sacarlo de la nevera. Para que la mezcla no caiga muy brusca, utiliza una cuchara para verter la capa de matcha. Le doy un par de golpecitos para quitar burbujas y que la superficie quede lo más lisa posible. Esto ya esta, solo queda que asiente. Lo ideal es que esté toda la noche en la nevera o por lo menos intenta dejar unas horas de reposo.

¡Gracias!
1 votos

Con qué acompañar la tarta mousse de matcha

Esta tarta es perfecta para finalizar una comida copiosa, pues, aunque no deja de ser un dulce, no es nada empalagosa. También es ideal para servir en la merienda, acompañada de café o té.

En DAP | Recetas de tartas
En DAP | Tarta de chocolate blanco

Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com

VER Comentarios