Ni pizza ni empanada: así es Tino, el híbrido que está cautivando a la ciudad de Barcelona

Uno de los pilares fundamentales de Tino es su masa, la cual ha evolucionado de un formato plano a uno mucho más esponjoso y aireado  

Inés Vazquez Noya

Editor

Barcelona es una ciudad acostumbrada a la fusión gastronómica, pero de vez en cuando surge un concepto que desafía las etiquetas. Ese es el caso de Tino.

Es una invención propia, aseguran sus creadores: "No somos ni una empanada, ni una pizza, somos un Tino". Tino no nació en una cocina tradicional italiana, sino de la visión de Nicolas y Benoit, dos emprendedores franceses que decidieron abandonar sus carreras en el mundo de las start-ups para lanzarse al sector gastronómico.

Un vistazo a…
#CatalanFood - Ferran Adrià (Pa amb tomàquet)

Se inspiraron libremente en el concepto italiano del fagottino (que significa algo "envuelto"), pero le dieron su propia interpretación. La razón principal de este cambio de forma fue funcional: resolver el problema de las pizzas que llegan frías o estropeadas durante el transporte. Al rediseñar la pizza en un formato cerrado y compacto, lograron que el calor se mantenga mejor y que el producto llegue impecable al consumidor final.

Es un concepto dinámico y moderno que, aunque visualmente sencillo, encierra una gran complejidad técnica. El objetivo es que el cliente reciba algo familiar pero ejecutado de una manera totalmente distinta: "La idea es justamente tener un producto que se distinga del resto para que el cliente reciba algo diferente, con sabores a los que está acostumbrado, pero bajo un concepto totalmente nuevo", cuenta Jerry, responsable operativo de la marca.

Lo que realmente diferencia al Tino de cualquier cadena de empanadas o de pizza fast food convencional es su proceso artesanal. Lo que en un principio comenzó como una masa plana similar a una empanada, ha evolucionado hacia un bocado esponjoso y aireado gracias a una fermentación de 24 horas a temperatura ambiente. 

"Ahora el producto se ve y es mucho más grande... empezamos a hacer un proceso de fermentación más largo, utilizando masa madre y un proceso más artesanal con tres momentos de fermentación diferentes". Esta atención al detalle llega al punto de que cada unidad se hornea al momento de ser pedida, garantizando una frescura difícil de encontrar en el sector del delivery.

El equilibrio es un 50/50 entre la masa y el relleno. No cualquier ingrediente es apto para entrar en su horno; la humedad debe ser precisa para no arruinar la fermentación de la masa madre: "Si el relleno no tiene una humedad correcta, afecta a la masa... a lo mejor el queso tiene mucho lácteo y eso hace que no esponje". 

Entre sus propuestas más exitosas destacan el Cabra Cadabra (queso de cabra con miel), un éxito de ventas incluso entre quienes consumen carne, seguido por el Chiquipesto (pollo con pesto) o el Tacotino (carne desmechada con cilantro y limón). Un sabor verdaderamente osado es el llamado Stiive Jobs, a base de albóndigas veganas de Heura con puré de manzana, jengibre y garam masala. Es una apuesta creativa de la marca a sabores complejos e impensados, ¡y además vegana! 

Aunque Tino tiene aires internacionales, utilizan harinas locales y, de cara al futuro, buscan crear un sabor emblemático de la ciudad: "Nos mueve muchísimo hacer uno que sea emblemático de Barcelona ... Estamos buscando sabores para incorporar ingredientes locales como sobrasada o jamón".

Curiosamente, en la cocina de Tino, que es casi un laboratorio gastronómico donde se atreven con el puré de manzana, el comino o el coriandro, hay un ingrediente clásico que todavía ofrece resistencia: el pepperoni. La razón no es técnica, sino casi filosófica. Cuenta Jerry cómo "no nos hemos atrevido a hacerlo porque es un sabor muy fácil. Decimos: ¿será que algo tan sencillo funcionará?". Es la prueba de que, para el equipo de Tino, innovar es más excitante que ir por lo conocido.

La oferta no se queda en lo salado; el Tino también tiene su versión dulce, como el Tinotella, relleno de fresa, plátano y Nutella vegana. Además, ofrecen cookies caseras y un cheesecake de limón. El modelo de negocio está muy enfocado al consumo grupal a través de sus "Boxes" de 4, 8 o 12 unidades, que equivalen aproximadamente a una, dos o tres pizzas convencionales. Con un precio por unidad que ronda los 3,60 €, ofrecen menús individuales desde 10,90 € y packs para compartir de hasta 34,90 €.

La estrategia de comunicación ha sido clave para su éxito. Inicialmente, utilizaban la referencia de que "cuatro Tinos equivalen a una pizza" para ayudar al consumidor a posicionar el producto en su mente. 

El objetivo de Nicolas y Benoit supera el éxito de su restaurante; su meta es crear un nuevo estándar. Aspiran a que algún día la palabra "Tino" entre en el diccionario y sea reconocida mundialmente como una creación originaria de Barcelona, del mismo modo que la pizza se asocia a Italia o los tacos a México.

Tino 

  • Dónde: Carrer de Còrsega, 225, 08036 Barcelona (Eixample)
  • Horario: lunes de 18:30 - 22:30, miércoles a sábado de 12:30 a 15:30 y 18:30 - 22:30, domingo de 12:30 a 22:30
  • Precio medio: 10 a 20 euros 
  • Reservas: 614 18 06 77

Imagen | Tino 

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