
Estos panecillos de queso y yuca son fáciles de hacer en casa y no necesitan levado ni técnicas complicadas
El pandebono es uno de esos panes que en cuanto pruebas entiendes por qué son tan populares en Colombia. Por fuera queda ligeramente dorado, por dentro elástico y lleno de sabor a queso. Además, no hace falta fermentación ni técnicas raras. Mezclar, bolear y al horno.
Es un primo hermano de la chipá paraguaya, del pão de queijo brasileño y también del pan de yuca ecuatoriano. Todos comparten esa mezcla de queso y almidón de yuca que les da una textura muy particular. Son recetas muy parecidas, pero cada país tiene su versión y sus ingredientes concretos.
Sobre los ingredientes
Tradicionalmente se usa queso fresco costeño, un queso salado y firme muy típico allí. En España suele encontrarse bastante fácil en locutorios y tiendas latinoamericanas. Si no lo encuentras, el feta funciona bastante bien como alternativa porque también aporta ese punto salado y una textura parecida.
La otra clave es el almidón de yuca agria. Ese “agria” no significa que esté malo, sino que es un tipo de almidón fermentado que ayuda a conseguir la textura característica y hace que los pandebonos se inflen ligeramente en el horno. No vale cualquier harina de yuca normal, porque el resultado cambia bastante tanto en textura como en sabor.
En muchas tiendas latinoamericanas y locutorios en España también venden directamente mezcla preparada para pandebono. Es bastante práctica porque ya lleva incorporados los almidones y otros ingredientes secos, así que normalmente sustituye el almidón de yuca agria, la maicena e incluso la levadura química. Solo hay que añadir el queso y los ingredientes húmedos.
Desmenuzamos o rallamos el queso en un bol grande. Añadimos el almidón de yuca agria, maicena, el huevo, la mantequilla y la levadura química si queremos usarlo.
Empezamos a mezclar mientras añadimos la leche poco a poco. Mejor no echarla toda de golpe porque depende mucho de la humedad del queso. La masa tiene que quedar suave, ligeramente húmeda y fácil de bolear con las manos.
Un truco sencillo: al apretar la masa con la mano no debería agrietarse demasiado. Si ves que está muy seca y se rompe, añade un poco más de leche. Si queda demasiado pegajosa, puedes poner un poco más de mezcla preparada.
Formamos bolas de unos 50g y las colocamos sobre una bandeja con papel de horno, dejando algo de espacio entre ellas.
Horneamos a 180 ºC durante unos 15 a 20 minutos, hasta que estén inflados y ligeramente dorados.
Lo mejor es comerlos calientes o templados, cuando el interior todavía está elástico y el queso se nota más.
Con qué acompañar
En Colombia es muy típico comer pandebono en el desayuno o la merienda acompañado de café, chocolate caliente o aguapanela. También queda muy bien con mantequilla, jamón o incluso con algo dulce como mermelada de guayaba.
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