
Es una receta sencilla de preparar, en la que unas pocas hierbas aromáticas van soltando su sabor en el caldo casi sin esfuerzo por tu parte
El Tom Kha Gai es una sopa tailandesa de pollo y coco en la que el nombre ya adelanta lo que lleva dentro. Tom significa hervir, kha es galanga y gai es pollo. Es uno de los platos que cualquier restaurante tailandés tiene en carta y, aunque su hermana tom yum sea más conocida fuera de Tailandia, esta versión con leche de coco resulta bastante más suave y menos picante.
La clave de la receta está en las hierbas aromáticas, que no se comen sino que se dejan infusionar en el caldo para soltar su perfume, así que conviene recordar que hay que sacarlas antes de servir o al menos avisar de que no se comen. Fuera de esas hierbas la lista de ingredientes es bastante corta, y aunque el pollo es la proteína original, en Tailandia también es habitual prepararla con pescado o marisco, o directamente con más champiñones si se busca una versión sin carne.
Sobre los ingredientes
Para que el Tom Kha Gai tenga el sabor que le corresponde, la galanga es el ingrediente que de verdad lo marca. Hay quien la sustituye por jengibre porque se parecen en aspecto, pero no tiene nada que ver en sabor. Tanto la galanga como la citronela y las hojas de lima kaffir se encuentran congeladas en supermercados de alimentación asiática.
En esos mismos supermercados encontrarás también la leche de coco, la salsa de pescado y el azúcar de palma. La salsa de pescado, uno de los condimentos más típicos de Tailandia, huele bastante fuerte en crudo pero se transforma al cocinarla. Como es bastante salada de por sí, conviene añadir la sal del caldo con cuidado y ajustar al final.
En cuanto a las setas, en Tailandia se suelen usar champiñones, aunque funcionan igual de bie las setas ostra. Para el picante, lo habitual son los chiles ojo de pájaro, que también encontrarás en las tiendas asiáticas, aunque si no tienes a mano sirve cualquier guindilla roja.
Para el pollo puedes usar contramuslos o pechuga, según prefieras. Los contramuslos quedan más jugosos y aguantan mejor la cocción, mientras que la pechuga se seca antes, así que conviene trocearla un poco más grande y darle menos tiempo de cocción.
Pon el caldo de pollo a hervir en una cazuela con una pizca de sal y añade el pollo troceado. Deja que se cocine a fuego suave entre 12 y 15 minutos, hasta que esté tierno.
Incorpora la leche de coco junto con la citronela machacada, la galanga, las hojas de lima kaffir y los chiles. Deja que todo se infusione a fuego medio unos 5 minutos, procurando que no llegue a hervir con fuerza para que la leche de coco no se corte.
Añade las setas ostra y cocina un par de minutos más, hasta que estén hechas. Incorpora la salsa de pescado y el azúcar de palma, prueba el caldo y ajusta la sal si hace falta.
Retira la cazuela del fuego y añade el zumo de lima en el último momento y unas gotas de aceite de chile si quieres más picante, justo antes de servir, para que no pierda su aroma. Antes de llevar la sopa a la mesa retira o avisa de que la citronela, la galanga y las hojas de lima kaffir no se comen, ya que solo están para infusionar.
Con qué acompañar el Tom Kha Gai
Lo habitual en Tailandia es servir esta sopa junto a un cuenco de arroz jazmín. Si prefieres convertirla en plato único, unos fideos de arroz finos añadidos directamente a la sopa también funcionan bien.
En DAP | Receta de crema de coco y calabaza
En DAP | Receta de sopa picantita de tomate, jengibre y coco, la mejor receta para entrar en calor
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com
VER Comentarios