La cena rápida con la que no me complico: combina espinacas frescas en un revuelto súper jugoso y siempre sale bien

revuelto

Una alternativa fácil y rápida en tan solo 10 minutos, sin grandes complicaciones ni muchos platos por ensuciar en la cocina

Inés Vazquez Noya

Editor

Puede que este escenario te parezca conocido... especialmente en un día de verano, cuando llegas a casa cansado, con cero ganas de complicarte en la cocina, pero queriendo cenar algo que te llene, que de verdad esté rico y no sea otra ensalada o una sopa fría.

Para esos días, preparo una tosta con revuelto de espinacas. Y lo mejor es que está listo en apenas 10 minutos y sin ensuciar de más la cocina.

El secreto del éxito está en lograr una textura súper cremosa y jugosa en el revuelto, huyendo del huevo seco. Para lograrlo, hay que saltear las espinacas frescas un par de minutos, justo hasta que bajen su volumen, y en ese instante añadir los huevos batidos a fuego muy suave.

La paciencia es el ingrediente clave para que el huevo cuaje despacito y se logre esa mezcla suave que casi parece una crema. Una vez listo, lo coloco sobre una rebanada de pan tostado: el contraste entre la cremosidad del revuelto y el crunch del pan es sencillamente increíble.

Siguiendo en la misma sintonía de opciones fáciles y rápidas, esta tostada se puedes acompañar de dos formas. Por un lado, en la misma sartén donde hiciste el revuelto, saltea un puñado de tomatitos enteros a fuego alto durante 3 o 4 minutos. Cuando empiecen a abrirse y dorarse, añade una pizca de sal, orégano y un chorrito de vinagre balsámico. ¡Quedan sumamente jugosos! O bien, una ensalada mediterránea de sandía y queso feta aporta una frescura necesaria al plato final.

En DAP | Revuelto de champiñones

En DAP | Revuelto fácil de huevo y tomate

Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com

VER Comentarios